7 de marzo del 2026
InicioNoticiasCultura y EspectáculosCimarrón lleva el joropo de los llanos a escenarios internacionales desde el...

Cimarrón lleva el joropo de los llanos a escenarios internacionales desde el Zócalo capitalino

El conjunto musical Cimarrón, dirigido por la cantadora Ana Veydó, presentará su propuesta de joropo colombiano el domingo 28 de diciembre en el marco del festival Luces de Invierno, en el Zócalo de la Ciudad de México. Esta presentación marca el cierre de una intensa temporada de giras internacionales que los ha llevado a escenarios clave de Asia Oriental.

Una voz femenina en un género tradicionalmente masculino

Originaria de Otanche, en Boyacá, Ana Veydó creció inmersa en la música llanera. Desde joven se sintió atraída por el joropo, un género que escuchaba en emisoras venezolanas, aunque siempre interpretado por hombres. «Lo escuchaba en las estaciones de radio de Venezuela, pero todos los que lo interpretaban eran hombres con un canto muy asociado a lo recio, muy referencial de las faenas de la ganadería», señaló en entrevista. Asumir un rol protagónico en este ámbito no fue sencillo: «Sí, porque ha sido una música asociada con los hombres, sobre todo porque siempre se consideraba que se había originado en las faenas de los ganaderos. De esa manera se había creado el imaginario de que era una música masculina, hecha por hombres y para hombres».

Como una de las primeras cantadoras en incursionar en el estilo recio del joropo, Ana enfrentó barreras. «Yo fui una de las primeras cantadoras de este género, sobre todo en el estilo recio. Cuando empecé a cantar participaba como voz recia en los concursos que eran muy incipientes en Colombia. Sin embargo, los concursos son algo muy relegado, y aspirar a ser una cantadora profesional, respetada como una artista al nivel de los hombres, es algo muy difícil».

Una propuesta con raíces profundas y proyección global

El estilo de Cimarrón se nutre del formato venezolano del joropo, adoptado en Colombia a mediados del siglo XX gracias a la difusión radial. «Este formato llegó a través de las emisoras radiofónicas y luego se estableció en las grabaciones. Ese fue el inicio de ese joropo en Colombia, donde se tocaba más que nada un estilo con instrumentos andinos. El sonido venezolano arrasó y se estableció una estética única a lo largo de los llanos colombovenezolanos», explicó Veydó. El grupo, fundado por el arpista Carlos Cuco Rojas, con quien estuvo casada, ha logrado posicionarse en el circuito de la música del mundo. «Tuve la fortuna de unirme al grupo de Carlos, un artista de la región. Los dos coincidimos en que queríamos abrirnos camino fuera de la región y empezamos a tocar las puertas de los circuitos de la música del mundo que estaban en boga a fines de los 90 y de 2000 en adelante», recordó.

Durante 25 años de trayectoria internacional, Cimarrón ha ofrecido alrededor de 550 conciertos en aproximadamente 48 países. Su reciente gira por Asia incluyó presentaciones en el Gran Teatro Nacional de China (2019), el Teatro Bunkyo de Tokio (2024) y el Centro Nacional para las Artes Escénicas de Taipéi (2025).

La música como puente entre culturas

La recepción del grupo en Taiwán fue especialmente emotiva. La invitación surgió tras una exitosa gira por Japón con 18 conciertos en recintos con capacidad para más de dos mil personas. «Para mí fue muy natural cantarla, pues me mostró lo conectados que estamos, porque finalmente las músicas son producto de lo humano», expresó tras interpretar «Lamento a la luna», una melodía tradicional taiwanesa. «Fue muy conmovedor, porque creo que sacamos muchas lágrimas cuando interpretamos esta pieza».

El grupo destaca por mostrar en su música los tres componentes fundamentales del joropo: lo afro, lo indígena y el aporte europeo colonial. «Es un estilo que parte de la raíz. El grupo se ha preocupado por mostrar, no desde la teoría, sino de la práctica, los tres componentes que consideramos que tiene esta música». Las letras, en su mayoría tradicionales o escritas por Cuco Rojas, hablan de un llano vivo, con prácticas culturales aún vigentes. «La gente habla de que el llano ya murió, que ya no existe, pero las canciones nos hablan de una población que conserva sus prácticas vida de manera genuina. A mí me gusta cantar ese tipo de letras».

Defensa de la diversidad musical

Para Ana Veydó, proyectar esta música al mundo es un acto de resistencia cultural. «No hay que tenerle miedo a ser distinto. Cuando vemos algo relacionado con la música en internet y una gran mayoría busca apuntar hacia lo mismo, uno se da cuenta de que no todos estamos en esa dinámica». A pesar de las presiones para adaptarse, sostiene que hay audiencias dispuestas a conectarse con expresiones auténticas. «No creo que estemos haciendo el mismo sonido que hacían los abuelos o nuestros padres, pero hemos agarrado lo esencial de ellos. Lo que tocamos se siente moderno, pero nuestra música también jala hacia un pasado que nos recuerda que hay algo más atrás».

«La música es la herramienta más noble que uno tiene para comunicarse con el mundo. Siento que es un privilegio poder comunicarme a través de la música y llevar un mensaje. Lo que uno hace es presentar el espíritu de lo que es una región, eso es algo que siente la gente»

Así, Cimarrón no solo interpreta música, sino que transmite una cosmovisión. En cada presentación, independientemente del idioma o las creencias del público, logran conmover. «En nuestra gira por Taiwán, independientemente del idioma o las creencias, la gente en verdad entendía el mensaje y salía muy conmovida».

NOTICIAS RELACIONADAS

Deje una respuesta

¡Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Más Populares

Comentarios Recientes