Un operativo militar israelí realizado en la localidad de Natzariya, en el sur del Líbano, culminó con la neutralización de Hussein Mahmoud Marshad al-Jouhari, considerado un elemento fundamental dentro de la unidad de operaciones 840 de la Fuerza Quds de Irán. Esta célula, subordinada a la Guardia Revolucionaria Islámica, es señalada por Israel como responsable de planificar acciones hostiles contra sus fuerzas de seguridad en los frentes libanés y sirio.
Desarticulación de células operativas
Según informaron el Ejército israelí y el Servicio de Seguridad General, al-Jouhari actuaba directamente bajo las órdenes de Teherán y participaba en campañas destinadas a socavar la estabilidad israelí. Las autoridades israelíes reiteraron su compromiso de responder con contundencia a cualquier intento de ataque orquestado por Irán o sus aliados, asegurando que continuarán llevando a cabo operaciones preventivas mientras persistan amenazas activas.
La unidad 840, dirigida por Azhar Baqeri y con Mohammad Reza Ansari como segundo al mando, tiene como función coordinar y supervisar actividades consideradas terroristas por Israel, enmarcadas en la estrategia de expansión regional de Irán. Esta fuerza es considerada una pieza central en el respaldo militar y financiero a organizaciones como Hezbollah.
Redes globales de la Fuerza Quds
Más allá del Medio Oriente, las actividades de la Fuerza Quds se extienden a regiones como América Latina, donde han establecido estructuras de apoyo y operación. En Venezuela, agentes iraníes operan bajo cobertura diplomática o mediante entidades civiles que actúan como fachadas. Uno de ellos es Mostafa Shanghaghi, agente con cobertura en la embajada de Irán en Caracas, quien ha sido visto en múltiples ocasiones acompañando a Nicolás Maduro en actos oficiales.
Shanghaghi, además de su labor en Venezuela, cuenta con experiencia en operaciones de inteligencia en la Península Arábiga, particularmente en el apoyo a los hutíes en Yemen. Sus viajes frecuentes entre Caracas y Teherán se realizan junto a otros miembros identificados como Hooman Ahmadi, Ahmad Behzadifar, Vahid Rezaei, Mehrdad Jafari, Ali Jarganitilaki, Mohammadreza Sarkhosh, Mahmoud Shaker y Ebrahim Shariatzadeh, todos presumiblemente vinculados al Ministerio de Defensa o a la Guardia Revolucionaria.
Presencia encubierta y amenazas internacionales
Otro personaje clave es Hasan Izadi, identificado como el cerebro detrás de un fallido intento de asesinato contra la embajadora israelí en México, Einat Kranz Neiger, frustrado en noviembre de 2025. Izadi forma parte del Departamento 11000, pero también tiene conexiones con el Departamento 840, especializado en operaciones en el extranjero. Tras la muerte de Qassem Soleimani en enero de 2020, este agente fue asignado a reclutar células para vengar su asesinato.
Asadzadeh, otro agente de doble cobertura, se presenta como director ejecutivo de la Asociación de Amistad Irán y América Latina, una organización utilizada como tapadera. En entrevistas con IRINN, ha promovido los lazos estratégicos entre Irán y países latinoamericanos. Por su parte, Hadi Gaeini, representante de Islamic Republic of Iran Broadcasting (IRIB) en Venezuela, ha servido como enlace entre la Fuerza Quds y grupos como Hezbollah, Hamas y milicias iraquíes, calificados como terroristas por Estados Unidos y Europa.
«La Fuerza Quds es un actor clave en el financiamiento y dirección de grupos como Hezbollah en Líbano»
