Conocido por transformar la repostería en auténticas obras de arte visual, el pastelero francés Cédric Grolet ha visto su nombre ligado recientemente a un suceso inesperado: el robo en su flamante establecimiento, Cédric y la Fábrica de Chocolate, ubicado en el segundo distrito de París. Este local, inaugurado el 18 de octubre, se inspira claramente en el universo fantástico de Willy Wonka, con detalles como una cascada de chocolate y mostradores con formas de galletas. Su estética y sus productos, que imitan a la perfección frutas y objetos cotidianos, lo han convertido en un imán para turistas y seguidores de sus redes sociales, donde suma más de 22 millones de seguidores en Instagram y TikTok.
Un asalto con precisión sospechosa
El atraco ocurrió en la madrugada del domingo 28 al lunes 29 de diciembre. Un grupo de delincuentes forzó una puerta lateral de cristal, utilizando aparentemente un taladro para perforar una cerradura de alta seguridad. Lo que más ha llamado la atención a las autoridades es la forma en que los ladrones se movieron dentro del local: no se detuvieron en la planta baja ni en las zonas visibles al público, sino que descendieron directamente al sótano, lo que sugiere un conocimiento detallado de la distribución interna del establecimiento.
Allí, registraron armarios y cajones hasta dar con la caja fuerte, que contenía las ganancias acumuladas desde el 23 de diciembre, una fecha clave para las ventas navideñas. Junto con el cofre, los asaltantes se hicieron también de una tarjeta de crédito perteneciente al negocio. Según datos proporcionados por la fiscalía, el monto sustraído rebasa los 20.000 euros.
Un impacto económico en pleno auge navideño
Para la nueva chocolatería, el robo representa un duro revés financiero y emocional. El periodo entre finales de diciembre y Año Nuevo es uno de los más lucrativos del año, y que un suceso así ocurriera en esas fechas agrava aún más el impacto. La tienda, que había sido concebida como una experiencia sensorial única, atraía diariamente a largas filas de clientes interesados en presenciar la elaboración en vivo de sus dulces o en llevarse una tableta con un boleto dorado, idea inspirada directamente en la obra de Roald Dahl.
Actualmente, las autoridades francesas, específicamente la comisaría de policía de París Centro, se encuentran a cargo de la investigación para dar con los responsables del robo.
