El año 2025 dejó una huella significativa en la vida culinaria de la Ciudad de México, con la llegada de nuevos restaurantes que no solo sorprendieron por su sabor, sino también por su originalidad, diseño y capacidad de generar conversación. Estos espacios, nacidos de visiones creativas y atrevidas, ya enfrentan el verdadero reto: mantenerse vigentes, evolucionar y consolidarse en una de las escenas gastronómicas más dinámicas del país.
Propuestas que fusionan culturas y sabores
Uno de los nombres que destacó fue Alfil, un concepto que reinventa la cocina árabe con toques netamente mexicanos. Sus platillos, como el jocoque con salsa verde cruda, el hummus con salsa macha o el kibi relleno de queso de bola, representan una fusión inédita en la capital. Ubicado en la Roma Norte, en la Avenida Sonora 57, se posicionó como un referente de innovación.
Otro proyecto de fuerte identidad fue Feral, del chef Paola Sepúlveda, quien trajo a la CDMX su experiencia culinaria acumulada en recorridos por distintas regiones del mundo. Su cocina, que mezcla influencias francesas, orientales y mexicanas, se presenta en un espacio ubicado en la Avenida México 157, en Hipódromo Condesa.
Italianos con alma propia y toque contemporáneo
La influencia italiana tuvo múltiples lecturas durante el año. Gia, en Aguascalientes 237, Hipódromo, es un pequeño restaurante con terraza que evoca los bistrós italianos de Nueva York. Dirigido por la chef Fabiola Escobosa junto a Isabela Freydell, ofrece una carta corta, pensada para compartir, y un ambiente de barrio acogedor.
Otros como Bar Nino, en Sinaloa 252, Roma, y Rufus, en Avenida Álvaro Obregón 43, Roma Norte, apostaron por una cocina italiana renovada. Bar Nino, de los creadores de Hugo Wine Bar, destacó por su spaghetti con anchoa, limón y pangrattato, así como por sus carnes y postres como el tres leches. Rufus, por su parte, bajo la dirección del chef Omar Gómez, ofrece pastas diarias, pizzas de fermentación larga y platillos como la costilla al horno o la milanesa, en un menú que cambia con las estaciones.
Experiencias únicas y reconocidas
Algunos restaurantes no solo cautivaron con su comida, sino también con su concepto y diseño. Goya Taller, en Lope de Vega 338-B, Polanco, es un espacio íntimo y muy casual donde el menú cambia cada semana según lo que inspire al chef Mau Vega. Sin carta fija, el lugar prioriza la creatividad, el sabor y una hospitalidad cercana. Fue reconocido en la guía MB100 como Mejor Apertura en CDMX.
Petit Hunan, ubicado en Paseo de los Tamarindos 90, Bosques de las Lomas, presentó una versión más informal del clásico chino, con porciones para compartir y una fuerte apuesta por el dim sum. Su martini bar y su diseño impecable, obra de Cuaik Arquitectos, lo hicieron merecedor del reconocimiento en la categoría de Mejor Arquitectura y Diseño de la guía MB100.
Abrasamar, en Mérida 101, Roma Norte, se destacó al traer los sabores del Golfo de México a la capital. Bajo la dirección del chef Fernando Marrufo, originario de Villahermosa, ofrece ceviche blanco estilo frontera, ostiones a las brasas con chile chiltepín y tortillas rellenas de queso y camarones. También fue reconocido en la guía MB100 como Mejor Apertura en CDMX.
De las hamburguesas al desayuno y los bares con personalidad
La popularidad de Bobo Café, en Jalapa 110, Roma Sur, trascendió las redes sociales. Tras el éxito de sus burgers en 2024, el concepto lanzó una nueva etapa con desayunos, destacando sus pancakes, que rápidamente se volvieron virales. Su nueva sucursal se convirtió en una de las aperturas más comentadas del año.
The Lamb, en Tabasco 156, Roma Norte, se presentó como un gastropub británico inspirado en Somerset. Dirigido por Poppy Powell y Federico Patiño, ofrece una cocina honesta y reconfortante con platillos como el fish and chips y el Welsh rarebit, en un ambiente que evoca a un pub inglés tradicional.
Bartola, en Tabasco 189, Roma Norte, se consolidó como un hotspot alternativo con muy buena vibra. Su menú incluye corazones de alcachofa fritos, arancini de trufa, ravioli de short rib y el famoso flan napolitano. La repostería, a cargo de Bárbara, y la dirección de Armando Acosta le dieron alma al proyecto.
Taquerías y sabores personales
La Bonvi, ubicada en Pedregal 33, Lomas Virreyes, es la taquería hermana de La Once Mil, del chef César de la Parra. Conocida por sus precios discutidos, amplió su oferta con una carta más variada. Su taco de New York se posicionó como el imprescindible, aunque las largas filas recomiendan llegar temprano. Ya cuenta con una segunda sucursal en Polanco.
Trillo, en Cozumel 38, Roma Norte, ofrece comfort food desde la memoria del chef sinaloense Andrés Trillo. Su cocina, influenciada por Asia, Europa y la tradición francesa, se expresa en platos como los calamares rellenos de chicharrón prensado, el taco de jaiba con pork belly y el arroz con leche. La sencillez y el sabor lo convierten en un lugar al que se regresa.
