Sumérgete en una pieza teatral donde el humor ácido se entrelaza con el espejo incómodo de la política contemporánea. La trama gira en torno a un mandatario electo cuyo contacto con la falsedad desencadena un picor insoportable en la nariz, impidiéndole dirigirse al público. A diferencia del clásico Pinocho, aquí no es el tamaño de la nariz lo que cambia, sino su reacción física ante la mentira, un síntoma que pone en jaque su inminente asunción.
Un diagnóstico fuera de lo común
Forzado a buscar ayuda profesional, el futuro presidente consulta a un reconocido psiquiatra dispuesto a indagar en su vida íntima. Lo que comienza como una terapia se convierte en un viaje caótico lleno de revelaciones inesperadas. La línea entre lo personal y lo político se desdibuja, y el espectador queda inmerso en una reflexión sobre la veracidad en los altos cargos. «Cualquier parecido con la realidad no es mera coincidencia», señala la premisa de la puesta.
Por la punta de la nariz celebra medio siglo de trayectoria de Morris Gilbert como productor. La creación original parte del texto de Matthieu Delaporte y Alexandre de La Patellière, inspirado en El electo de Ramón Madaula; su traslado al contexto mexicano fue realizado por Julio Cann, bajo la dirección escénica de Benjamín Cann.
El peso del elenco y la palabra
El reparto está conformado por Roberto Sosa y Pablo Valentín, quienes alternan el rol protagónico, acompañados por Rodrigo Murray. Con un escenografía austera, la fuerza del montaje radica en la potencia interpretativa del trío. Más allá del chiste fácil, la obra apuesta por una sátira inteligente que obliga a la reflexión, cumpliendo con el ideal clásico de «divertir haciendo pensar».
La dramaturgia parte de una premisa universal: la mentira forma parte de la condición humana, desde las omisiones piadosas hasta las manipulaciones estratégicas. Sin embargo, cuando el engaño se instala en la esfera gubernamental, sus consecuencias trascienden lo individual. Como bien lo sentenció Maquiavelo, en el poder, las falsedades deben presentarse como verdades indiscutibles. Roberto Sosa ha descrito la pieza como una «tragifarsa existencial». La incógnita final permanece en el aire: ¿qué mensaje saldrá de la boca del presidente tras el diván?
Detalles de la puesta en escena
La función se presentará en el Teatro Varsovia hasta el 28 de febrero, con funciones los viernes a las 19:00 y 21:00 horas; sábados a las 18:00 y 20:00; y domingos a las 13:30 y 17:30. El costo del boleto es de 1,260 pesos, con los descuentos habituales disponibles. Las entradas pueden adquirirse directamente en taquilla o mediante la plataforma Ticketmaster.
