Venezuela se encuentra sumida en un escenario de profunda inestabilidad y zozobra tras circular en plataformas digitales y en intervenciones de figuras políticas extranjeras la noticia de que el mandatario Nicolás Maduro habría sido apresado en el marco de una operación militar atribuida al gobierno de Donald Trump.
Llamado a la calma desde las fuerzas armadas
En medio del caos informativo, el comandante Guillermo Beltrán hizo un llamado enfático a los ciudadanos para que no respondan a convocatorias del actual régimen que incentiven movilizaciones callejeras. Destacó que estos llamados ponen en riesgo a civiles, a quienes advirtió que podrían ser utilizados como «carne de cañón».
Beltrán enfatizó que la prioridad en este momento debe ser la tranquilidad colectiva y la no intervención directa de la población, dejando en manos de personal capacitado las labores de rescate y asistencia a posibles afectados por los incidentes reportados.
Reconocimiento de la detención y exigencia internacional
Por su parte, la vicepresidenta Delcy Rodríguez confirmó la captura del presidente venezolano y exigió al gobierno estadounidense presentar una prueba de vida de Maduro, sin que hasta ahora se revelen datos oficiales sobre su ubicación o estado legal.
Tampoco se ha emitido un comunicado institucional por parte del ejecutivo venezolano que detalle los lineamientos a seguir. Aunque la Constitución establece que la vicepresidenta debería convocar a elecciones en un lapso definido, esta acción no ha sido confirmada.
Vacío de liderazgo y ausencia de pronunciamientos
En paralelo, no ha habido declaraciones formales de los líderes de la oposición venezolana acerca de los pasos a seguir tras la salida del poder de Maduro, lo que profundiza el vacío de información y aumenta la incertidumbre entre la población.
Beltrán instó a la ciudadanía a mantenerse en sus viviendas hasta que exista una indicación clara proveniente de lo que denominó «liderazgo legítimo» o de organismos internacionales reconocidos.
