Corea del Norte realizó con éxito múltiples lanzamientos de misiles balísticos desde la zona cercana a su capital, según confirmó el Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur. Los proyectiles recorrieron aproximadamente 900 kilómetros antes de impactar en las aguas al este del país, en un ensayo que ha encendido nuevamente las alertas en la región.
Las autoridades surcoreanas, en coordinación con Estados Unidos, iniciaron un análisis detallado de las características técnicas y el alcance de los misiles. El Ministerio de Defensa de Seúl calificó la acción como una violación directa de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que prohíben cualquier desarrollo o prueba de tecnología balística por parte de Pyongyang.
Reacciones internacionales tras el lanzamiento
El ministro de Defensa de Japón, Shinjiro Koizumi, confirmó al menos dos lanzamientos y advirtió que
«constituyen un grave problema que amenaza la paz y la seguridad de nuestra nación, de la región y del mundo»
. Por su parte, Corea del Sur convocó de inmediato una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad Nacional para analizar la situación y definir las medidas a tomar.
En medio de la escalada, el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, partió hacia China para una cumbre con el presidente Xi Jinping. Su oficina indicó que durante el encuentro buscará que China, principal aliado económico de Corea del Norte, asuma «un papel constructivo» para impulsar la estabilidad en la península coreana.
Contexto político y militar en la península
Los lanzamientos coinciden con un periodo de intensificación de demostraciones militares por parte de Corea del Norte, que algunos expertos interpretan como una preparación para el próximo congreso del Partido de los Trabajadores, un evento clave que se llevaría a cabo en enero o febrero. Se prevé que durante esta reunión se analice la postura futura hacia Estados Unidos y la posibilidad de reanudar las negociaciones estancadas.
Kim Jong-un ha reforzado recientemente sus alianzas con Rusia y China, lo que, según analistas, podría estar destinado a fortalecer su posición diplomática de cara a futuras discusiones. A pesar de las presiones de Seúl y Washington, la influencia de China sobre las decisiones de Pyongyang sigue siendo un tema de debate internacional.
China y Rusia han bloqueado en múltiples ocasiones iniciativas occidentales para endurecer las sanciones económicas contra Corea del Norte, lo que limita las herramientas disponibles para contener su programa armamentístico.
