El presidente de Grupo Corona, José Adrián Corona Radillo, fue arrebatado por un comando armado mientras se desplazaba con su familia por la carretera libre con destino a Puerto Vallarta. El hecho ocurrió en el tramo conocido como Crucero Volcanes, cercano a Talpa de Allende y Atenguillo, cuando sujetos desconocidos interceptaron el vehículo, despojaron a los ocupantes de sus pertenencias y se llevaron por la fuerza al empresario, dejando a los demás ilesos.
Desaparición y hallazgo del cuerpo
Tras el secuestro, no se registraron llamadas ni mensajes solicitando rescate, lo que profundizó la angustia entre sus familiares. Dos días después, el 29 de diciembre de 2025, autoridades localizaron el cadáver de Corona al borde de la carretera, muy cerca del sitio donde fue privado de su libertad. Los exámenes forenses revelaron signos evidentes de violencia física y al menos una herida de bala, por lo que la Fiscalía de Jalisco calificó el caso como homicidio.
El cuerpo fue entregado a sus deudos el 1° de enero de 2026, en un contexto de profundo dolor para sus seres queridos y la comunidad local.
Un líder ligado al tequila y las raíces jaliscienses
Nacido en Tonaya, Corona se destacó como una figura clave en la industria del tequila y el mezcal en Jalisco. Bajo su dirección, Grupo Corona fortaleció su presencia en la producción y distribución de bebidas tradicionales del estado, consolidándose como un motor económico regional. Su figura trascendió lo empresarial, simbolizando empleo, tradición familiar y arraigo cultural en la región.
Investigación en curso sin avances claros
La Fiscalía de Jalisco mantiene activa la carpeta de investigación, aunque hasta la fecha no se han anunciado detenciones ni se ha esclarecido el móvil del crimen. La zona de los hechos, parte de la Sierra Occidental, ha sido escenario recurrente de actividades delictivas en años recientes, lo que complica el esclarecimiento del caso y refleja las persistentes deficiencias en materia de seguridad en la región.
