Bret Hanna-Shuford, destacado intérprete del teatro musical estadounidense y creador de contenido digital, falleció a los 46 años en Orlando, Florida, tras luchar contra un raro y agresivo tipo de linfoma. Su deceso ocurrió el sábado, y la noticia fue confirmada públicamente el domingo por su esposo, Stephen Hanna-Shuford, a través de la plataforma Instagram.
Reacción en la comunidad artística y redes sociales
La partida del actor ha dejado una profunda huella en el mundo del espectáculo, especialmente en Broadway, así como entre sus numerosos seguidores en redes sociales. Junto a su pareja, había construido una sólida presencia digital en el perfil Broadway Husbands, donde compartían su vida como pareja del colectivo LGBTQ+ y como padres primerizos.
Stephen expresó su dolor en una emotiva publicación:
«Con gran pesar, compartimos la noticia de que esta mañana nos despedimos del hombre, esposo y papá más maravilloso del universo»
. Añadió:
«Bret Hanna-Shuford dejó este mundo en paz, con amor y rodeado de su familia. Nos rompe el corazón, pero seguiremos haciéndolo sentir orgulloso de nosotros»
.
Trayectoria artística y legado personal
Nacido en Beaumont, Texas, Hanna-Shuford se formó en el Wagner College, donde egresó en 2001 con una licenciatura en teatro. Su carrera en los escenarios lo llevó a participar en producciones de renombre internacional como La Bella y la Bestia, Wicked, Amazing Grace, Chitty Chitty Bang Bang y La Sirenita del Cirque du Soleil. Fue además parte del elenco fundador del musical Paramour, consolidando su reputación en la escena neoyorquina.
También incursionó en cine y televisión, con apariciones en series como La Ley y el Orden, The Good Fight y Only Murders in the Building, así como en la cinta El Lobo de Wall Street, dirigida por Martin Scorsese.
Un legado de visibilidad y afecto
Más allá del escenario, Bret se convirtió en una voz significativa al compartir abiertamente su experiencia como padre y miembro del colectivo LGBTQ+. Su historia conmovió a miles, quienes llenaron las redes con mensajes de apoyo dirigidos a Stephen y su hijo, Maverick. La publicación de despedida se transformó en un homenaje colectivo, destacando su autenticidad, valentía y amor por la vida en familia.
