El mandatario estadounidense Donald Trump anunció que Venezuela dejará de enviar petróleo y recursos económicos a Cuba, tras la detención del líder venezolano Nicolás Maduro. En un mensaje publicado en su red Truth Social, el presidente estadounidense escribió: «NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA – CERO», resaltando su postura con mayúsculas.
Trump afirmó que durante años Cuba recibió importantes cantidades de crudo y fondos de Venezuela a cambio de servicios de inteligencia y seguridad para los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, pero que esa relación ha terminado. «PERO YA NO MÁS», subrayó. El presidente aseguró que la mayoría de los agentes cubanos que protegían a Maduro perecieron durante la operación militar estadounidense en Caracas, que culminó con la captura del exmandatario.
Estados Unidos asume protección de Venezuela
Según Trump, Venezuela ya no requiere de fuerzas extranjeras coercitivas para su seguridad, sino que ahora cuenta con el respaldo de Estados Unidos, a quien definió como «el ejército más poderoso del mundo (por mucho)». Afirmó que Washington garantizará la protección del país sudamericano. El anuncio fue emitido desde Mar-a-Lago, Florida, donde el presidente observó junto al secretario de Estado Marco Rubio el desarrollo de las operaciones en Venezuela.
El gobierno cubano confirmó la muerte de 32 ciudadanos, todos pertenecientes a las Fuerzas Armadas Revolucionarias o al Ministerio del Interior, durante el operativo del 3 de enero. En respuesta, decretó dos días de duelo nacional. El presidente Miguel Díaz-Canel declaró: «Honor y gloria a los bravos combatientes cubanos que cayeron enfrentando a terroristas en uniforme imperial».
Crisis energética y búsqueda de nuevos aliados
Cuba enfrenta una de sus peores crisis económicas desde la desintegración de la Unión Soviética. Históricamente dependiente del petróleo venezolano, la isla recibía más de 100.000 barriles diarios en 2021, cantidad que cayó a 16.000 en 2025 debido al deterioro de la industria petrolera venezolana y las sanciones internacionales. Esta reducción ha provocado apagones diarios, agravados por generadores anticuados y una infraestructura energética obsoleta.
En este contexto, Cuba ha buscado alternativas. Recientemente, el petrolero Ocean Mariner arribó a La Habana con 85.000 barriles de crudo procedente de México. De acuerdo con Jorge Piñón, investigador de la Universidad de Texas, este tipo de envíos podría intensificarse. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum reconoció que México se ha convertido en un proveedor clave ante la crisis en Venezuela. Datos de Pemex indican que su filial Gasolinas Bienestar exportó 17.200 barriles diarios a Cuba en los primeros nueve meses de 2025, por un valor de 400 millones de dólares.
Presión sobre México y aislamiento para Cuba
No obstante, el anuncio de Trump podría implicar presión diplomática sobre México para que suspenda o reduzca sus envíos de petróleo a Cuba. Raúl Benítez Manaut, especialista en seguridad nacional, advirtió que se trata de una señal clara de que Washington «va a empezar a presionar muchísimo al gobierno de México porque corte el abastecimiento de petróleo a Cuba».
Trump ha insistido en que el régimen cubano está al borde del colapso, señalando que «está listo para caer» tras perder su principal aliado energético. Mientras tanto, Delcy Rodríguez, ahora presidenta interina de Venezuela y titular de Energía, enfrenta presiones de Washington para cooperar, con amenazas de un destino «peor que el de Maduro» en caso de no hacerlo.
El economista cubano Pavel Vidal alertó sobre las consecuencias catastróficas para la isla: «sin Venezuela como aliado, el país corre el riesgo de quedar en una especie de vacío geopolítico, con un aislamiento financiero mucho mayor, con consecuencias sociales inimaginables».
