Un nuevo grupo de 24 personas consideradas presas políticas fue puesto en libertad en Venezuela, según informó la organización Foro Penal, elevando a al menos 41 el número de excarcelados en los últimos días.
Gonzalo Himiob, representante del colectivo de derechos humanos, indicó en redes sociales que minutos después de las seis de la mañana, hora local, se confirmó la salida de estos reos, aunque advirtió que la cifra podría ser mayor conforme avance la jornada.
Un cambio en curso
Las liberaciones se iniciaron desde el jueves y forman parte de las medidas implementadas por el gobierno provisional del país sudamericano. Este giro se da tras un hecho inédito: el 3 de enero, militares estadounidenses ingresaron a Venezuela y detuvieron al entonces presidente Nicolás Maduro.
La administración interina ha anunciado que liberará a un «número importante» de personas detenidas. Organizaciones defensoras de derechos humanos estiman que entre 800 y 900 individuos permanecían encarcelados por motivos políticos, muchos en contextos de severas condiciones carcelarias.
Liberaciones internacionales y figuras opositoras
Dos de los ciudadanos excarcelados el lunes poseen nacionalidad italiana, confirmó en un mensaje en Facebook la primera ministra de ese país, Giorgia Meloni. Además, entre quienes han recuperado su libertad en los últimos días se encuentran figuras relevantes de la disidencia venezolana.
Rocío San Miguel, liberada el jueves, había estado investigando al gobierno autoritario. También quedó en libertad Enrique Márquez, excandidato presidencial que había exigido actas de votación de las disputadas elecciones de 2024.
Según denuncias de activistas, la mayoría de los detenidos enfrentaban cargos como incitación al odio, terrorismo o conspiración para derrocar al gobierno, aun cuando su único delito consistía en ejercer derechos cívicos fundamentales.
Esperanza y represión paralela
Aunque las liberaciones han generado una sensación de esperanza sobre una posible transición democrática, el gobierno interino también ha incrementado acciones represivas contra otros sectores, incluyendo interrogatorios y revisiones de dispositivos móviles en busca de indicios de respaldo a la operación que derivó en la captura de Maduro.
