Hirving «Chucky» Lozano enfrenta una situación complicada a doce meses del Mundial 2026, con su futuro futbolístico en el aire tras quedarse sin club.
Sin equipo y con pocas ofertas
El atacante mexicano, previamente estrella anunciada del San Diego FC como refuerzo franquicia, abandonó el equipo antes de lo previsto, lo que ha generado incertidumbre sobre su trayectoria inmediata. A pesar de su experiencia y trayectoria internacional, no ha logrado incorporarse a ningún equipo relevante de la Liga MX.
Sus altos ingresos y dudas sobre su compromiso han sido factores determinantes en la falta de interés por parte de los clubes. Con un sueldo que superaba los siete millones de dólares anuales, su fichaje representa un riesgo financiero que pocos están dispuestos a asumir.
Rechazos de los grandes equipos
- Cruz Azul evaluó su incorporación, pero finalmente la descartó
- América confirmó que nunca fue considerado como opción
- Chivas decidió no avanzar por motivos relacionados con su esquema táctico
Esta serie de negativas ha dejado a Lozano al margen del mercado local, en un momento clave para su consolidación rumbo a una posible participación en su tercer Mundial.
El tiempo apremia
La carrera contra el reloj ha comenzado. Para mantener aspiraciones reales de integrar la selección mexicana en el Mundial 2026, Lozano necesita encontrar continuidad competitiva de forma urgente. Sin ritmo de juego ni equipo, sus posibilidades de brillar en la justa mundialista se desvanecen con cada día que pasa.
«El tiempo corre y, con él, la urgencia de Lozano por reencontrar estabilidad si quiere llegar con opciones reales a su tercer Mundial.»
