En la ciudad capital de Tlaxcala, la librería «Libros y Arte Conaculta», ubicada en los Portales, ofrece una selección de libros sin costo alguno como parte de una iniciativa continental orientada a fortalecer el acceso al conocimiento y la memoria histórica de América Latina.
Acceso libre a obras de impacto cultural
La colección, conocida como «25 para el 25», forma parte de un esfuerzo del Fondo de Cultura Económica (FCE) para promover la lectura entre jóvenes y adolescentes de 15 a 30 años. Para obtener un ejemplar, basta con presentarse en el establecimiento y proporcionar nombre y correo electrónico mediante un registro sencillo.
Según informó el FCE, esta iniciativa tiene como finalidad democratizar el acceso a textos fundamentales que abordan procesos históricos trascendentales en la región, fomentando la reflexión crítica y la construcción colectiva de la memoria.
Obras que reflexionan sobre la historia latinoamericana
«25 para el 25» reúne producciones narrativas, poéticas y testimoniales que exploran eventos determinantes en América Latina, como la guerra sucia en México y Centroamérica, la intervención extranjera en Guatemala, las dictaduras del Cono Sur, las revoluciones populares, las luchas feministas e indígenas, el exilio y el papel de la memoria como resistencia.
El proyecto contempla la entrega gratuita de 2.5 millones de libros en varios países del continente, entre ellos Argentina, Colombia, Chile, Ecuador, Cuba, Honduras, Perú, Uruguay, Venezuela y México, priorizando espacios juveniles y educativos.
Una red continental de difusión cultural
La distribución se realiza no solo a través de las librerías oficiales del FCE, sino también mediante instituciones culturales, gobiernos y organizaciones aliadas que promueven la lectura como herramienta de transformación social.
«La expectativa de ’25 para el 25′ es transformar la forma en que las nuevas generaciones comprenden los procesos sociales, políticos y culturales de América Latina, mediante la promoción y circulación de los libros de mano en mano y la lectura colectiva en clubes y salas de lectura.»
Con esta acción, el Fondo de Cultura Económica refuerza su compromiso con la difusión del conocimiento, posicionando a la lectura como eje para la formación de una conciencia histórica compartida y el pensamiento crítico en la juventud latinoamericana.
