El exsecretario de Economía, Ildefonso Guajardo, negó categóricamente cualquier relación de carácter personal o político con Samuel «N.», ahora procesado por su probable responsabilidad intelectual en el homicidio del exalcalde de Uruapan, Carlos Manzo.
Relación limitada al ámbito legislativo
Guajardo indicó que su contacto con el imputado se restringió únicamente al desempeño parlamentario durante la LXV Legislatura, cuando ambos fungieron como diputados federales, y aseguró que dicha conexión concluyó de forma definitiva el 31 de agosto de 2024.
«El vínculo laboral terminó al finalizar mi periodo como diputado», afirmó el exfuncionario, al descartar haber tenido injerencia en la posterior designación de Samuel García Rivero en puestos de la administración municipal de Uruapan.
Negación de apoyos o recomendaciones
De forma tajante, Guajardo declaró que no emitió recomendación alguna, ya fuera verbal o por escrito, para favorecer la incorporación de García Rivero a nuevos cargos en el servicio público tras su salida del Congreso.
Samuel García Rivero, identificado como director de Relaciones Públicas, Protocolo y Giras del Ayuntamiento de Uruapan, fue detenido el 8 de enero de 2026 y posteriormente vinculado a proceso por los delitos de homicidio calificado y lesiones dolosas.
Presunta participación en el crimen
Según la fiscalía, el ahora procesado habría facilitado información estratégica sobre los movimientos del entonces presidente municipal, lo que supuestamente permitió la ejecución del ataque armado que terminó con la vida de Carlos Manzo, un caso que ha generado profunda conmoción en la región.
«El vínculo laboral terminó al finalizar mi periodo como diputado»
