Jannik Sinner, el tenista italiano ubicado en el segundo puesto del ranking mundial, inicia su campaña en el Abierto de Australia con la meta de alzarse con su tercer trofeo consecutivo en Melbourne. Durante una conferencia de prensa celebrada en Sídney, el deportista de 24 años detalló que su preparación incluyó ajustes técnicos mínimos, pero clave, con especial énfasis en el saque y en las transiciones hacia la red.
Mejoras enfocadas en el rendimiento general
El campeón defensor aclaró que las modificaciones en su juego no están dirigidas a contrarrestar a ningún rival específico, como el líder del ranking, Carlos Alcaraz. «No es para un jugador específico. El objetivo es ser mejor tenista y sentirte cómodo en cualquier situación», expresó Sinner, quien subrayó la importancia de adaptarse a las exigencias físicas y mentales de un calendario cada vez más demandante.
Destacó también la relevancia del acondicionamiento físico para mantener un alto nivel en partidos prolongados, así como la necesidad de gestionar adecuadamente su desgaste a lo largo de la temporada.
Equipo estable y camino en el torneo
En el plano técnico, Sinner resaltó la continuidad de Darren Cahill, entrenador australiano, junto con Simone Vagnozzi, a quien calificó como una pieza fundamental por su liderazgo y experiencia acumulada. El italiano comenzará su defensa del título frente al francés Hugo Gaston, en un partido programado para el lunes o martes.
El cuadro actual lo sitúa como candidato a enfrentar al serbio Novak Djokovic en semifinales y, eventualmente, a Alcaraz en una posible final.
Lecciones tras el caso antidopaje
Sinner recordó el episodio de la sanción que marcó su temporada pasada, vinculada a la detección de clostebol, un esteroide anabolizante prohibido que puede aparecer por exposición accidental, como el uso de cremas o medicamentos tópicos con derivados hormonales. Durante meses, el caso estuvo en manos de la Agencia Mundial Antidopaje, generando incertidumbre no solo para él, sino para su familia.
«Fue complicado jugar sin saber qué iba a pasar»
«Todo pasa por algo; me hizo más fuerte como persona»
Así describió Sinner la situación, asegurando que aquel proceso lo ayudó a madurar y a enfrentar el deporte con mayor tranquilidad y perspectiva.
