En la sucursal de Alsuper localizada en Venustiano Carranza, se llevó a cabo la entrega simbólica de un apoyo económico por 610 mil pesos, distribuidos entre dos organizaciones que asisten a personas en condiciones de vulnerabilidad. El monto fue acumulado gracias a la iniciativa de los compradores, quienes al ser cuestionados por las cajeras sobre si deseaban redondear sus pagos, respondieron afirmativamente.
Apoyo directo a instituciones sociales
La encargada de supervisar el evento fue Anabel Aguilar, gerente de la tienda, quien resaltó la generosidad espontánea de los clientes durante sus compras habituales. La campaña no solo moviliza recursos, sino también conciencias, al integrar la solidaridad en gestos cotidianos.
Alondra Mata Loyola, encargada de Cáritas de Saltillo, acudió al acto junto a Rosita, una mujer de la tercera edad beneficiaria del programa, para recibir un cheque por 380 mil pesos. Estos fondos serán aplicados en la adquisición de insumos y mejoras en la infraestructura del comedor de la Casa del Buen Samaritano, espacio que atiende diariamente a 50 adultos mayores en situación de riesgo social.
Mejoras educativas para infancias vulnerables
Margarita Hernández, directora de la Escuela La Salle, Casa Hogar de los Pequeños San José, recibió un donativo de 230 mil pesos, acompañada por tres alumnos de la institución. El dinero será utilizado en reparaciones estructurales de aulas, así como en la renovación de techos y paredes. Además, se destinará a la compra de mesas de trabajo para los 145 niños inscritos en la escuela, que brinda educación primaria gratuita en la colonia La Aurora.
En el marco de la entrega, se reconoció el esfuerzo de varias cajeras cuya labor incansable en la promoción del redondeo generó una mayor recaudación. Ellas son: Telma Silvia Cárdenas (sucursal Maravillas), Amada Goretti García, Yolanda Gutiérrez (Alsuper Las Flores), Jaquelín Lomelí (Ramos Arizpe) y María de Lourdes Murillo (sucursal Seminario).
Convocatoria basada en proyectos sociales
Es importante destacar que las instituciones que participan en esta dinámica deben presentar proyectos específicos, los cuales son evaluados por la cadena comercial para decidir el destino de las donaciones. Este proceso garantiza que los recursos lleguen a programas con impacto medible.
En 19 años de operación del programa, se han apoyado más de 830 proyectos a nivel nacional.
