Los Reyes de España hicieron acto de presencia en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) en un contexto marcado por el duelo nacional, lo que condicionó el tono de su llegada y las actividades programadas.
Un ambiente de respeto y mesura
Desde las primeras horas del día, el recinto de FITUR se caracterizó por un ambiente sobrio, ajustado a las normas de respeto y silencio establecidas ante la situación de luto que enfrenta España.
Como consecuencia, se suspendieron o recortaron significativamente eventos sociales y actividades festivas paralelas, privilegiándose únicamente los actos de carácter institucional.
Presencia real con enfoque político
La visita de los monarcas se inscribió dentro de la agenda política de la feria, centrada en recorridos protocolarios y reuniones con funcionarios de alto nivel, sin el acompañamiento de actos festivos tradicionales.
A pesar del contexto, FITUR mantuvo su operación en las áreas comerciales y de promoción turística, aunque todas las actividades estuvieron imbuidas de una atmósfera de solemnidad acorde con el momento que atraviesa el país.
