En un escenario de inestabilidad económica y política a nivel mundial, México enfrenta retos que trascienden el marco del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (TMEC). Esta fue una de las principales reflexiones del segundo encuentro con suscriptores de EL PAÍS en Latinoamérica, realizado en la sede del diario en la Ciudad de México, donde participaron los especialistas en economía Valeria Moy y Gerardo Esquivel.
Durante el diálogo, moderado por la corresponsal de economía Sonia Corona y frente a un público de alrededor de cincuenta personas, Moy subrayó que, pese a la relevancia del tratado, el país no puede descuidar sus asuntos internos.
«Hay que seguir mejorando la infraestructura asociada al acuerdo —fronteras, aduanas, puertos, aeropuertos—, pero también aspectos tan esenciales como salud, educación, inversión. Sin eso, estamos en una posición de debilidad interna … El TMEC no es lo único en lo que México se debe enfocar»
, afirmó. La economista también expresó cautela sobre las perspectivas de crecimiento del país, señalando que
«Vamos a tener algo de reactivación, pero eso no significa que vaya a ser un buen año»
. Las proyecciones cercanas al 1,5% podrían variar dependiendo del entorno comercial y político.
«Un país que no tiene inversión no va a crecer»
, sentenció.
Reforma judicial y clima de incertidumbre
En el análisis sobre los asuntos nacionales, se abordó el impacto económico de la reforma al Poder Judicial. Moy evitó especulaciones directas, aunque destacó que el país ha entrado en una nueva etapa.
«Nadie quiere llegar a un juicio. Los empresarios van a evitar el sistema judicial para esquivar la incertidumbre»
, indicó, calificando el cambio como
«un punto de inflexión: hay un México antes y después, con un impacto difícil de medir en el crecimiento»
. Por su parte, Gerardo Esquivel advirtió que las empresas medianas serán las más afectadas, al no contar con los recursos suficientes para enfrentar entornos legales impredecibles.
«Nadie quiere llegar a una situación legal, menos si percibe que la impartición de justicia puede ser incierta»
, añadió.
El futuro del TMEC y la presión de Estados Unidos
Sobre el futuro del tratado, Moy señaló que el presidente estadounidense ha adoptado una estrategia basada en la amenaza constante.
«Amenaza y obtiene concesiones sin hacer nada más. Esa es su estrategia»
, declaró. No obstante, mostró cierta esperanza en la permanencia del acuerdo, aunque anticipó que México y Canadá deberán ceder en algunas áreas. Esquivel consideró que eventualmente el mandatario estadounidense buscará demostrar logros concretos.
«Le gusta decir que ganó cosas»
, comentó, sin descartar que siga utilizando la presión como mecanismo de negociación.
Asimismo, ambos analistas resaltaron el discurso del primer ministro canadiense, Mark Carney, en Davos, como un momento clave en el nuevo escenario internacional. Moy interpretó el mensaje como una señal de que
«las reglas del juego ya cambiaron»
, aunque reconoció que Canadá opera en condiciones distintas a las de México. Esquivel calificó el discurso como
«valiente»
y destacó que envió señales hacia Europa en un contexto de repliegue nacional.
«La situación es tan compleja que nadie puede depender de un solo bloque»
, afirmó, recordando que Canadá busca acuerdos que México ya tiene, pero que no ha aprovechado plenamente por limitaciones como la infraestructura.
Una mirada realista, sin alarmismo
A pesar de los desafíos, tanto Moy como Esquivel rechazaron una visión catastrófica de la situación.
«La situación no es tan dramática como a veces la pintamos»
, afirmó Esquivel. Moy concluyó que
«La globalización se terminó como la conocíamos»
y destacó que la trilateralidad es esencial para que Norteamérica funcione como bloque.
«Negociar de forma bilateral con Estados Unidos nos deja en desventaja»
, sentenció.
