Estados Unidos dio a conocer su propuesta para reconstruir el territorio palestino de Gaza, presentada como una visión de modernización que incluye la construcción de un complejo de torres residenciales junto al mar. La iniciativa fue anunciada durante el Foro Económico Mundial de Davos por el presidente estadounidense, Donald Trump, quien calificó el proyecto como algo «grandioso».
Visión inmobiliaria y promesas económicas
Trump destacó las cualidades estratégicas del terreno costero de Gaza, al que describió como una «hermosa propiedad» con enorme potencial inmobiliario. Junto con su yerno Jared Kushner, uno de sus principales asesores en el acuerdo de alto el fuego, presentaron una proyección de lo que sería la «nueva Gaza»: un desarrollo urbano moderno, con torres de apartamentos, terrazas y paseos arbolados.
Kushner estimó que el proyecto podría completarse en tres años, siguiendo modelos ya implementados en Oriente Medio. Afirmó que inversiones por al menos 25 mil millones de dólares permitirían reconstruir la infraestructura básica y los servicios públicos deteriorados desde el inicio de la guerra en octubre de 2023. De concretarse, el PIB del territorio alcanzaría los 10 mil millones de dólares en una década, con un ingreso promedio de 13 mil dólares anuales por hogar, gracias a un empleo pleno.
Dependencia de la ayuda y necesidad de desarme
El yerno del mandatario estadounidense señaló que históricamente el 85 % del PIB de Gaza provino de asistencia internacional, un modelo que consideró insostenible y que «no da dignidad ni esperanza» a la población. Insistió en que el desarme total de Hamás, tal como fue acordado en el alto el fuego, sería clave para atraer inversiones y confianza de donantes.
«Podría ser una esperanza. Podría ser un destino, tener mucha industria y realmente ser un lugar donde la gente pueda prosperar»
, afirmó Kushner, quien adelantó que en unas semanas se anunciarían en Washington importantes contribuciones al plan.
Cooperación internacional y acceso para investigaciones
El Consejo de Paz impulsado por EE.UU., inicialmente pensado para supervisar la reconstrucción, aspira ahora a intervenir en conflictos globales, compitiendo con la ONU. Altos funcionarios del organismo internacional expresaron esperanza en que el nuevo esquema abra las puertas al acceso de investigadores a la Franja de Gaza, zona donde la Comisión Internacional de Investigación denuncia graves violaciones de derechos humanos.
«Con este plan de paz en marcha, se espera que eso pueda cambiar. Podría haber algo de cooperación por parte de aquellos que controlarán los asuntos de esa zona de conflicto»
, declaró Srinivasan Muralidhar, presidente de la comisión, durante una conferencia en Ginebra.
Condiciones humanitarias aún críticas
Pese a la implementación de la segunda fase del alto el fuego respaldado por Estados Unidos, la situación en Gaza sigue siendo extremadamente grave. La Organización Mundial de la Salud indicó en octubre de 2025 que el hambre no ha disminuido y que la ayuda humanitaria que llega es insuficiente para cubrir las necesidades básicas.
«La situación sigue siendo catastrófica porque lo que llega no es suficiente»
, afirmó el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. El organismo ya declaró hambruna en zonas de la franja costera, donde viven más de dos millones de personas, tras años de bloqueos que impidieron el ingreso de suministros.
El plan de reconstrucción incluye la participación de la empresa inmobiliaria israelí Yakir Gabay, a la que Kushner describió como una entidad que actúa «de corazón» y sin ánimo de lucro. Se comprometió a que en los próximos cien días se iniciaría la implementación del proyecto.
