Vestido con sombrero vaquero, botas y pantalón de mezclilla, el intérprete Bobby Pulido conquistó no un escenario musical, sino político, al anunciar su aspiración a un escaño en la Cámara de Representantes de Texas. Aunque entonó su clásico Desvelado, el momento clave de la noche fue su discurso como candidato, en el que afirmó que muchos tejanos están «cansados» de la política tradicional.
Un candidato con raíces culturales profundas
Pulido, ganador de dos premios Grammy y con casi 30 años de trayectoria artística, busca representar al distrito 15 de Texas, una zona fronteriza con un 81 por ciento de población hispana que abarca áreas al sur del estado y cercanas a San Antonio. Su imagen como «demócrata conservador» busca recuperar el voto latino, que en años recientes ha migrado hacia el Partido Republicano, especialmente en las elecciones de 2025, cuando Donald Trump obtuvo el apoyo del 55 por ciento de los latinos en Texas, frente al 30 por ciento registrado en 2016.
El cantante, de 52 años, ha iniciado una campaña basada en encuentros comunitarios llamados Ranch Hall, que mezclan música, debate político y expresiones de la identidad tejana. Esta semana, uno de esos eventos reunió a unas 150 personas en Gonzales, un pequeño poblado cerca de San Antonio, donde Pulido respondió durante media hora preguntas sobre temas como el aborto, la violencia armada y las políticas migratorias del Gobierno de Trump.
De la música a la política: un giro con propósito
«Exige más», admitió Pulido en entrevista con EFE, al comparar su nueva carrera con la música. Aunque su trayectoria artística fue exitosa tras desviarse de sus estudios en Ciencias Políticas, asegura que la política fue su «primer amor». «Yo estudié Ciencias Políticas, luego me desvié hacia la música y me fue bastante bien durante 30 años; pero al final estoy haciendo algo que siempre he querido hacer (…) quiero ser un servidor público», afirmó.
Su decisión de postularse, anunciada tras finalizar su gira de despedida Por la Puerta Grande en septiembre, fue reflexionada durante casi un año. Aunque aún debe sortear las primarias demócratas y faltan nueve meses para las elecciones de mitad de periodo, su campaña avanza con presencia constante en el territorio.
Críticas al Gobierno y visión de unidad
En su acto en Gonzales, el candidato rechazó el despliegue de agentes migratorios en ciudades del país, el uso de aranceles por parte del Ejecutivo y la intervención militar en Venezuela. Aunque su distrito ha inclinado su voto hacia el Partido Republicano, Pulido mantiene una postura crítica hacia el actual mandatario.
«La comunidad hispana vota por las personas, no por los partidos (…) por eso la vemos tan dividida. Hace falta unirnos, y eso es lo que quiero hacer», señaló. Destacó que el Partido Demócrata perdió terreno al dar por sentado el apoyo latino. «El valle del Río Grande antes votaba 80 por ciento demócrata, pero el partido realmente nunca apoyó. Pensaban que la gente siempre iba a votar por ellos, sin importar cuáles fueran sus necesidades», sostuvo.
«Se puede amar a este país y, al mismo tiempo, estar en desacuerdo con lo que está pasando»
Así definió Pulido su ideología como la de un «demócrata del sur de Texas»: alguien que no juzga a quienes van a misa, poseen armas o profesan amor por su nación. Su mensaje busca tender puentes con sectores que históricamente se han sentido marginados por el discurso demócrata tradicional.
Respuesta del electorado
Entre los asistentes al evento estuvo Roy Garza, conductor y residente de San Antonio, quien se autodenominó «sin fidelidades políticas». «Mi candidato es quien pueda hacer lo que sea necesario para sacar el país adelante», dijo a EFE. «Estados Unidos está muy dividido y solo espero que los políticos hagan lo que dicen que van a hacer».
Según una encuesta del centro Pew publicada en noviembre, el 70 por ciento de los hispanos desaprueba la gestión de Trump. Pulido confía en que ese descontento, sumado a una estrategia de cercanía, pueda revertir la tendencia electoral y devolver el apoyo latino a los demócratas.
