El deceso de Susana Fernández Ordóñez, figura emblemática del periodismo en Tlaxcala, fue confirmado este domingo, poniendo fin a una trayectoria de más de seis décadas dedicadas al ejercicio de la palabra, la formación académica y la promoción cultural. Su presencia ha sido fundamental para comprender la evolución histórica y social del estado a través del periodismo.
Una carrera marcada por la constancia y el rigor
Nacida el dos de noviembre de 1940, Fernández Ordóñez eligió el periodismo como herramienta para interpretar y reflejar la realidad. Formada en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García, inició su camino profesional en 1962, precisamente el cinco de julio, al sumarse a las filas de El Sol de Tlaxcala, donde debutó con la columna Ecos Sociales, firmada bajo el pseudónimo de «Impala».
Años después, en 1990, consolidó su estilo periodístico con Deshojando el Cempasúchil, espacio que mantuvo sin interrupción durante 34 años, convirtiéndose en la columna más longeva en la historia del periódico. Su última colaboración impresa vio la luz el cuatro de abril de 2024.
Una mirada humana y crítica
Su enfoque periodístico se distinguió por una mirada sensible, crítica y profundamente social. Más allá de entrevistar a gobernantes, artistas y figuras públicas, abrió sus páginas a las historias cotidianas, explorando temas como la identidad regional, la memoria colectiva, la vida cultural y el rol de la mujer en la sociedad tlaxcalteca.
«La palabra imposible solo existe en el diccionario de los tontos»
Líder académica y formadora de generaciones
Además de su labor periodística, Susana Fernández fue una pionera en la educación superior en la región. Fundó y dirigió la Universidad del Altiplano (UDA), institución desde la cual impulsó la formación de jóvenes comunicadores. También impartió clases en la Licenciatura en Ciencias de la Comunicación, siendo reconocida como una maestra ética, exigente y profundamente comprometida con la formación de profesionales responsables.
En reconocimiento a su trayectoria, en 2014 el Congreso del Estado de Tlaxcala le otorgó la Presea Miguel N. Lira, un homenaje a su profesionalismo, coherencia y contribución al periodismo con sentido social.
Su legado permanece más allá de los medios impresos y las aulas universitarias: Susana Fernández Ordóñez es recordada como una de las mujeres más influyentes en la historia cultural, educativa y comunicativa de Tlaxcala.
