En Baja California Sur, cerca de 418 tiendas Oxxo se transformarán en Zonas Violetas, convirtiéndose en refugios seguros para personas que enfrenten situaciones de violencia. Este proyecto surge de un acuerdo entre la cadena comercial y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado (SPPE), con el fin de ofrecer espacios cercanos y accesibles donde se pueda pedir ayuda de forma inmediata.
Capacitación y mecanismos de emergencia
El personal de los establecimientos que funcionarán como Zonas Violetas recibirá una formación especializada para atender adecuadamente a víctimas de violencia. Además, cada tienda contará con un botón de emergencia conectado directamente al número 911, lo que permitirá activar una respuesta rápida y coordinada por parte de las fuerzas de seguridad y servicios de emergencia.
Esta herramienta busca optimizar los tiempos de atención y garantizar que las personas en riesgo reciban apoyo oportuno, especialmente mujeres, niñas, niños y adolescentes.
Compromiso institucional y social
«Esta administración trabaja con firmeza para no normalizar la violencia, sino para combatirla desde sus causas, a través de la coordinación interinstitucional, la participación social y acciones concretas que generen resultados reales en beneficio de la población»
Así lo afirmó Luis Alfredo Cancino Vicente, titular de la SPPE, quien destacó el esfuerzo por ampliar la red de protección en la entidad, con el objetivo de que en Baja California Sur no haya espacio para la violencia contra mujeres y menores.
Por su parte, el gerente de la Zona Pacífico de OXXO señaló que esta iniciativa se enmarca dentro del programa OXXO Seguros, que busca posicionar a las tiendas como puntos de resguardo y apoyo comunitario.
Alianza estratégica para la seguridad
«Se busca que las tiendas se consoliden como puntos de resguardo y apoyo, contribuyendo a la construcción de comunidades más seguras y demostrando que la iniciativa privada puede sumarse con responsabilidad social a causas que transforman la vida pública del país»
La estrategia no solo fortalece la prevención, sino que también impulsa la corresponsabilidad entre el sector público y privado en materia de seguridad ciudadana. La implementación de las Zonas Violeta refleja un modelo de intervención inmediata, cercano y humano ante casos de violencia.
