La interrupción del flujo de petróleo desde Venezuela hacia Cuba, tras la salida de Nicolás Maduro del poder, ha generado una crisis energética en la isla que, según el gobierno de Estados Unidos, acelera su deterioro económico. El presidente Donald Trump señaló que este corte en el suministro ha dejado a Cuba al borde del desplome.
Declaraciones de Trump sobre la situación cubana
«Cuba está a punto de caer. Cuba es una nación que está muy cerca del colapso», declaró Trump a periodistas antes de un acto político en Iowa. El mandatario estadounidense enfatizó que La Habana dependía fuertemente del apoyo venezolano, tanto para obtener ingresos como para acceder al crudo necesario para su funcionamiento. «Obtenía su dinero de Venezuela, obtenía el petróleo de Venezuela, pero ya no lo tienen», afirmó.
Desde el Air Force One, durante su regreso a Washington desde Florida, Trump reiteró que la economía cubana se encuentra en caída libre tras perder su principal fuente de sustento energético y económico. «Definitivamente hundida», aseguró, y agregó que esta situación generará satisfacción entre la comunidad cubanoamericana.
Dependencia energética y consecuencias económicas
Durante años, Venezuela mantuvo un programa de suministro de petróleo subsidiado a Cuba, clave para sostener una economía ya debilitada por el embargo comercial de Estados Unidos y por problemas estructurales internos. La interrupción de este respaldo ha agravado la escasez de energía, impactando gravemente en sectores como el transporte, la industria y la prestación de servicios esenciales.
Analistas y funcionarios en Washington coinciden en que la pérdida del apoyo venezolano incrementa exponencialmente el riesgo de colapso del régimen cubano. Dentro de la administración estadounidense, la percepción dominante es que «sin la ayuda de Venezuela, el gobierno comunista caerá».
Postura de la administración estadounidense y figura de Rubio
El secretario de Estado, Marco Rubio, respaldó el discurso de la Casa Blanca en una aparición en el programa Meet the Press de NBC News, aunque evitó desglosar acciones futuras. «No voy a hablarles ahora sobre cuáles serán nuestros próximos pasos ni nuestras políticas al respecto. Pero no es ningún secreto que no somos admiradores del régimen cubano», indicó.
«Si yo viviera en La Habana y estuviera en el gobierno, estaría preocupado»
Así lo expresó Rubio, destacando que Estados Unidos no permitirá que actores adversarios utilicen el hemisferio occidental como plataforma estratégica. Sus declaraciones resonaron especialmente en comunidades de exiliados cubanos en el sur de Florida, donde históricamente se ha mantenido una fuerte oposición al gobierno de La Habana.
Respuesta del gobierno cubano ante las presiones
El gobierno de Cuba ha rechazado categóricamente las intervenciones de Estados Unidos en Venezuela, calificándolas como un «acto de terrorismo». El presidente Miguel Díaz-Canel fue enfático al negarse a cualquier negociación bajo coacción:
«No hay rendición ni claudicación posible, como tampoco ningún tipo de entendimiento sobre la base de la coerción o la intimidación. Cuba no tiene que hacer ninguna concesión política ni eso jamás estará en una mesa de negociaciones»
Además, las autoridades cubanas han advertido que no aceptarán amenazas ni presiones de Washington, un país que, según denuncian, no descarta el uso de la fuerza militar para imponer sus intereses en la región.
Escenario político tras el cambio en Venezuela
Trump destacó que Estados Unidos mantiene una «presencia muy fuerte» en Venezuela, país que describió como poseedor de las mayores reservas de petróleo del mundo. Asimismo, aseguró que su gobierno trabaja en estrecha coordinación con el gobierno interino liderado por Delcy Rodríguez.
«Ahora les irá mejor que nunca y vamos a estar ganando mucho dinero para ellos y mucho dinero para nuestro país», afirmó el presidente estadounidense, resaltando la relación positiva con los nuevos líderes venezolanos.
