Un grupo organizado de seguidores de BTS, conocidos como ARMY, planea llevar a cabo una manifestación pacífica en la Ciudad de México con el fin de exigir justicia en el proceso de compra de entradas para los conciertos del grupo surcoreano. La protesta está motivada por denuncias de reventa masiva de boletos a precios inflados y supuestas fallas en la preventa gestionada por Ocesa a través de la plataforma Ticketmaster.
Los fans aseguran que, pese a contar con códigos de acceso para la preventa, muchos no lograron adquirir sus entradas, mientras que otras personas accedieron a múltiples boletos para revenderlos posteriormente a costos excesivos. Los conciertos programados para el 7, 9 y 10 de mayo se agotaron en menos de sesenta minutos, lo que intensificó el descontento entre la comunidad de admiradores.
Detalles de la movilización en CDMX
La movilización está programada para el viernes 6 de febrero, con reunión a partir de las 13:00 horas en las inmediaciones de la estación Cuauhtémoc de la Línea 1 del Metro. Desde ahí, los participantes iniciarán una caminata con destino a las oficinas centrales de la Profeco, ubicadas en Avenida José Vasconcelos 208, en la colonia Condesa.
La ruta prevista recorre Avenida Cuauhtémoc, continúa por Avenida Chapultepec y se integra al Circuito Bicentenario. Se advierte que el trayecto podría sufrir modificaciones sin previo aviso. Los organizadores han hecho un llamado a mantener la protesta completamente pacífica, pidiendo a los asistentes abstenerse de cualquier acto de violencia, vandalismo o alteración del orden público.
Exigencias formales a las empresas involucradas
Entre las principales demandas destacan la necesidad de una investigación oficial por parte de la Profeco, la cancelación de boletos adquiridos de manera irregular y su inhabilitación en plataformas de reventa, así como sanciones dirigidas a Ticketmaster por presuntas violaciones a las condiciones de venta anunciadas inicialmente.
Además, los fans denuncian que, aunque se anunció una preventa exclusivamente digital, hubo reportes de venta física en taquillas, lo que generó desigualdad en el acceso. También se quejan por la implementación de precios dinámicos sin notificación previa, errores técnicos en la plataforma y la falta de filtros que impidieran la compra masiva de entradas por revendedores.
«Fans sin boletos, precios abusivos y falta de transparencia. No todos pudimos comprar, pero todos fuimos afectados»
Estas palabras, extraídas del anuncio de la convocatoria en redes sociales, resumen el sentir colectivo del fandom. Como símbolo de unidad, se pide a los asistentes portar listones morados, pancartas con mensajes de exigencia y la lightstick oficial de BTS. La convocatoria fue difundida principalmente a través de Facebook por la página Army’s BTS México, convirtiéndose rápidamente en un punto de reunión virtual para quienes comparten estas inconformidades.
Respuesta de Ticketmaster
Frente a las acusaciones, Ticketmaster ha emitido un deslinde público en el que niega haber implementado precios dinámicos, asegura que no hubo venta física de boletos en taquillas y rechaza responsabilidad sobre la reventa de entradas, aclarando que no controla las transacciones posteriores a la compra inicial.
El caso ha generado un intenso debate en torno a las prácticas de comercialización de eventos masivos en México, y los organizadores de la marcha esperan que esta movilización marque un precedente para futuras presentaciones de artistas internacionales.
