Un cachorro bautizado como «Lolo» fue rescatado por elementos de la Brigada de Protección Animal, en colaboración con agentes de la Comisión de Bienestar Animal del Congreso de la Ciudad de México, luego de que circulara un video en redes sociales que mostraba a un menor de 11 años sometiéndolo a actos de maltrato en una azotea de la colonia Cuautepec, perteneciente a la alcaldía Gustavo A. Madero.
El animal fue trasladado bajo custodia de la Brigada de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC-CDMX), donde ahora recibe atención médica especializada y cuidados para garantizar su recuperación física y emocional, así como su protección frente a cualquier forma de violencia.
Justificación familiar y entrega voluntaria
La madre del menor entregó de forma voluntaria al animal tras la visita de las autoridades a su domicilio. Durante la intervención, la mujer justificó las acciones de su hijo argumentando: «
Estaba enojado con el perrito porque se ensució
«.
Según su declaración, ella se encontraba presente mientras el niño bañaba al cachorro y afirmó haber visto el video que se difundió, aunque consideró que estaba incompleto. Aseguró que la información había sido manipulada y pidió: «
si quieren mejor díganle a estas personas que hicieron eso que muestren el video completo
«.
Video que generó indignación
El material audiovisual, de 36 segundos de duración, muestra al menor tomando al perro por el cuello y trasladándolo fuera del encuadre. Posteriormente regresa con él y lo lanza al interior de un tinaco. Luego sube a un banco y comienza a sacar agua con una cubeta para vertérsela encima. En el final del clip, el cachorro intenta salir, pero vuelve a ser arrojado al recipiente.
Aunque la madre del agresor describió la acción como un baño, el contenido del video generó una ola de rechazo entre vecinos de la zona y usuarios de redes sociales, quienes denunciaron el caso ante las autoridades competentes.
Acciones de las autoridades
La diputada Diana Barragán encabezó la intervención legislativa en coordinación con los equipos de protección animal. Tras el rescate, Lolo fue llevado a las instalaciones designadas para su evaluación por veterinarios especializados, donde permanecerá bajo resguardo mientras se define su situación legal y se determina su futuro.
Las autoridades capitalinas reiteraron la importancia de reportar cualquier caso de violencia contra animales, recordando que en la Ciudad de México existen mecanismos institucionales y marcos legales para actuar en defensa del bienestar animal.
