El Inter de Milán enfrentará una sanción económica de 50.000 euros impuesta por el Juez Deportivo de la Serie A, tras los incidentes ocurridos durante su encuentro frente al Cremonese, donde uno de sus seguidores arrojó un petardo al campo que impactó cerca del portero rival Emil Audero.
Suspensión del partido y reacción inmediata
El partido tuvo que ser interrumpido por más de tres minutos tras la detonación del artefacto en el minuto 3 de la segunda mitad, provocando un aturdimiento momentáneo en el jugador afectado. El órgano sancionador indicó que el club será responsable de los actos de su afición, al haberse lanzado múltiples objetos pirotécnicos al terreno de juego.
«Multa de €50,000 al club INTER por haber lanzado sus seguidores, durante el partido, diversos materiales pirotécnicos (petardos y bengalas) al terreno de juego; y en particular, en el minuto 3 de la segunda parte, por la explosión de un petardo lanzado cerca de un jugador del equipo contrario que provocó el aturdimiento momentáneo de este y la suspensión del partido durante aproximadamente tres minutos» señaló el órgano.
Actitud de los jugadores y atenuantes considerados
El tribunal resaltó como un factor atenuante la pronta colaboración del club para identificar a los involucrados, así como la reacción inmediata de los futbolistas del Inter, quienes acudieron a auxiliar al arquero rival y mostraron su rechazo hacia los actos de su propia afición.
Se advirtió además que de repetirse incidentes similares en futuros encuentros, se aplicarán sanciones más severas.
Restricciones para la afición
Como medida adicional, el ministro del Interior de Italia, Matteo Piantedosi, anunció que los aficionados del Inter quedarán impedidos de asistir como visitantes hasta el 23 de marzo. La restricción no aplica para el clásico frente al Milan programado para el 8 de marzo, que se llevará a cabo en el Estadio Giuseppe Meazza, recinto que ambos equipos comparten.
