En Zacatecas, el pago del impuesto al hospedaje por parte de los turistas no garantiza que los recursos se inviertan completamente en promoción turística, según denuncian representantes del sector hotelero. A pesar de que mes a mes se recauda un monto estimado entre 11 y 12 millones de pesos mediante una tasa del 3% sobre el costo del alojamiento, apenas 3.5 millones de pesos fueron destinados en 2025 al Fideicomiso de Promoción Turística del estado.
Desigualdad fiscal y competencia desleal
Los hoteleros formales señalan una competencia desventajosa frente a plataformas digitales como Airbnb, que operan sin cumplir con la misma carga impositiva. Raúl Muñoz del Cojo, líder de la Asociación de Hoteles de Zacatecas, destacó que
«El impuesto lo aporta el turista, una persona que viene y se hospeda en el hotel paga el IVA, que es el impuesto al valor agregado y paga aparte el impuesto al hospedaje (…) Lo que no se me hace muy justo es que no se asigne toda la cantidad del impuesto que se junta a promoción, generalmente es una cantidad menor a lo que se recauda»
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El estado cuenta con 312 establecimientos registrados —entre hoteles, moteles y casas de huéspedes— que suman alrededor de 5,800 habitaciones. Todos ellos están obligados a reportar mensualmente los ingresos y pagar tanto el 3% estatal como un adicional del 10% sobre ese monto, destinado a la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ).
Falta de equidad y uso discrecional de los recursos
Iván de Santiago, Subsecretario de Promoción Turística, reconoció que la carga tributaria recae únicamente en los prestadores de servicios formales:
«Este impuesto lo aportan los hoteleros, es una aportación que hace básicamente este segmento y quedan hasta el momento excluidos los que tiene otro tipo de propiedades como Airbnb (…) El fideicomiso se integra por aportaciones que hace el sector hotelero y se genera este fideicomiso para la promoción turística de Zacatecas»
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El fideicomiso, encargado de financiar campañas turísticas, ferias y promoción en el extranjero, recibió solo una fracción del total recaudado. El resto del dinero pasa por las arcas estatales, donde, según Muñoz del Cojo, se desvía para cubrir otras necesidades presupuestales:
«Realmente no se gasta en otras cosas, el problema es que no llega a la totalidad porque como es un impuesto que también lo entendemos nosotros, pasa por las arcas estatales y el tesorero estatal y todas estas personas deciden si le pellizcan un poquito para que cubra otras necesidades»
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Doble exigencia del sector hotelero
- Que todas las plataformas de alojamiento, incluidas las digitales, contribuyan de manera equitativa.
- Que los recursos generados por el turismo se inviertan directamente en atraer más visitantes al estado.
Para 2026, el sector exige transparencia y equidad, insistiendo en que los impuestos pagados por los turistas deben revertirse en beneficio directo del destino, no en el sostenimiento de otras áreas del gasto gubernamental.
