La senadora demócrata de Michigan, Elissa Slotkin, ha rechazado participar en entrevistas voluntarias solicitadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en relación con un video que promovió junto a otros legisladores, en el que se insta a miembros del Ejército a resistir «órdenes ilegales». Esta postura ha intensificado una creciente tensión política, respaldada públicamente por el presidente Donald Trump.
Respuesta legal y amenazas personales
En sendas cartas obtenidas por The Associated Press, el abogado de Slotkin, Preet Bharara, notificó a la fiscal federal del Distrito de Columbia, Jeanine Pirro, que la senadora no accedería a una entrevista voluntaria. Además, solicitó que se preservaran todos los documentos relacionados con el caso, anticipando posibles acciones legales. Bharara también escribió a la secretaria de Justicia, Pam Bondi, exigiendo el cese inmediato de cualquier investigación en curso.
Slotkin afirmó que su decisión forma parte de una estrategia para tomar la iniciativa:
«Lo hice para pasar a la ofensiva. Y para ponerlos en una posición en la que maniobran con evasivas. Para ponerlos en una posición en la que tienen que asumir sus decisiones de usar la oficina de un fiscal federal para ir tras una senadora»
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Origen del conflicto: el video de las «órdenes ilegales»
En noviembre, Slotkin participó con otros cinco legisladores demócratas —todos con experiencia militar o en inteligencia— en la difusión de un video de 90 segundos que exhortaba a las tropas a seguir los protocolos militares y a no acatar órdenes que consideraran contrarias a la ley. Los legisladores argumentaron que el gobierno de Trump «enfrentaba a nuestros militares uniformados y profesionales de la comunidad de inteligencia contra ciudadanos estadounidenses», y llamaron a las fuerzas armadas a «defender nuestras leyes».
Este llamado generó una fuerte reacción en sectores republicanos. Trump acusó a los involucrados de sedición y afirmó que sus acciones eran «punibles con la muerte». Posteriormente, el Pentágono abrió una investigación contra el senador Mark Kelly, expiloto de la Marina, y el FBI inició contactos con los legisladores, sugiriendo una indagación más amplia.
Consecuencias personales y decisión de resistir
Slotkin reveló que enfrentó amenazas personales tras la difusión del video: su granja en Michigan recibió una alerta de bomba, su hermano requirió protección por amenazas y sus padres sufrieron una falsa alarma en plena noche. Su padre, quien falleció en enero tras una larga lucha contra el cáncer, tuvo que lidiar con policías en su hogar en un estado de extrema debilidad.
Estos hechos marcaron un punto de inflexión para la senadora:
«Un interruptor se activó en ella y se enfureció: ‘Y dije, esto no va a parar a menos que contraataque'»
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Desafío constitucional y litigio anticipado
Aunque las solicitudes del FBI han sido voluntarias, Slotkin y su equipo legal han mantenido su negativa a colaborar. En la carta a Pirro, Bharara argumentó que la investigación viola los derechos constitucionales de la senadora y exigió el cierre inmediato de cualquier indagación. También instó a Bondi a intervenir directamente para detener el proceso.
Bharara, exfiscal federal despedido por Trump en 2017, también representa al senador Adam Schiff en otro caso relacionado con el Departamento de Justicia. Mientras tanto, Mark Kelly presentó una demanda contra el Pentágono, y un juez federal señaló que no existe precedente de la Corte Suprema que justifique censurar a Kelly por el video.
Ascenso político en medio de la controversia
La confrontación con Trump, lejos de silenciarla, ha elevado el perfil nacional de Slotkin. Al igual que Kelly, quien recaudó más de 12,5 millones de dólares tras el incidente, la senadora ha sido mencionada como posible aspirante demócrata en las elecciones presidenciales de 2028.
Electa al Senado en 2024 por Michigan —un estado ganado por Trump—, Slotkin ya había destacado por representar un distrito altamente competitivo en la Cámara. Fue además la encargada de dar la respuesta demócrata al discurso de Trump ante el Congreso el año pasado, donde instó a su partido a «ir con todo» y recuperar la «energía alfa» perdida.
Ante la pregunta de si acataría una citación judicial, Slotkin respondió:
«Definitivamente, todas las opciones están sobre la mesa»
y, tras una pausa, agregó:
«Lo consideraría detenidamente»
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Actualmente, la senadora mantiene comunicación con los otros legisladores que aparecieron en el video, aunque no ha revelado si adoptarán una estrategia conjunta frente a las investigaciones.
