Un destacado narcotraficante colombiano relacionado con el asesinato del defensa Andrés Escobar fue ultimado a balazos en México, reveló el presidente de Colombia, Gustavo Petro, en una publicación de la red X. La víctima, Santiago Gallón Henao, estuvo bajo sospecha por su implicación en el homicidio del futbolista, ocurrido en 1994 tras el autogol marcado durante el Mundial en Estados Unidos.
Vinculación con el crimen de Escobar
Gallón Henao fue señalado en las investigaciones por haber estado presente junto a su hermano Pedro David la noche del asesinato de Andrés Escobar, cuando ambos lo confrontaron en una discoteca de Medellín. Aunque no fue quien disparó, las autoridades lo investigaron por encubrimiento. El autor material del crimen, Humberto Muñoz, chófer de los hermanos Gallón, confesó haber matado al futbolista alegando legítima defensa, y cumplió 11 años de una sentencia de 43 antes de ser liberado en 2005.
«Se dedicaba a la ganadería y se iba a reunir con ganaderos»
Asesinato en el Estado de México
Fuentes de la fiscalía de Toluca confirmaron que Santiago Gallón murió en un restaurante de Huixquilucan, Estado de México, donde fue atacado a tiros. Al parecer, mantenía actividades en el sector ganadero y acudía al lugar para reuniones con otros productores del ramo.
Los hermanos Gallón cumplieron 15 meses en prisión por encubrimiento, pero nunca llegaron a juicio. En 2015, ambos fueron incluidos en la lista negra del Departamento del Tesoro de Estados Unidos por actividades de narcotráfico, asociados con «La Oficina de Envigado», organización heredera del desmantelado Cartel de Medellín.
Conexiones internacionales del narcotráfico
Otro hermano del grupo, José Guillermo Gallón Henao, fue extraditado a Estados Unidos en 2011 por supuestos vínculos comerciales con el capo mexicano Joaquín «El Chapo» Guzmán, reforzando la conexión transnacional del entorno criminal en el que se movía la familia.
El crimen de Andrés Escobar conmocionó no solo al mundo del fútbol, sino también a Colombia, que en aquel momento enfrentaba una profunda crisis de violencia ligada al narcotráfico, apenas dos años después de la muerte de Pablo Escobar. Cabe destacar que Andrés Escobar no tenía parentesco alguno con el extinto capo.
