Tras concluir un acuerdo fiscal por más de 32 mil millones de pesos con el Servicio de Administración Tributaria (SAT), el empresario Ricardo Salinas Pliego lanzó una dura ofensiva en contra del expresidente Andrés Manuel López Obrador y del partido Morena, a quienes acusó de conformar un «cártel criminal» que buscará mantenerse en el poder a través de la violencia y el fraude electoral.
«No se irán por las buenas», advierte el magnate
En un extenso mensaje publicado en su cuenta de X, Salinas Pliego afirmó que López Obrador llegó a la presidencia en 2018 tras aliarse con organizaciones criminales en todo el país, a las cuales calificó como su «brazo armado y violento» durante las campañas. El presidente de Grupo Salinas aseguró que dichas organizaciones financiaron su movimiento político y recibieron a cambio políticas que favorecieron su expansión.
«Todavía es momento de sacar adelante al país, pero todos sabemos que el ‘Cartel De Tabasco’ no se irá por las buenas y que se aferrará al poder con violencia y fraudes», afirmó el magnate con su tono provocativo, y agregó: «No olvidemos lo que le hicieron a Carlos Manzo por atreverse a desafiarlos».
Acusaciones por el «Culiacanazo» y vínculos con Sinaloa
El multimillonario recordó el operativo fallido del 17 de octubre de 2019, conocido como el «Culiacanazo», durante el cual Ovidio Guzmán López fue liberado tras un enfrentamiento armado. A juicio de Salinas Pliego, esa decisión representó una «traición a la patria». Además, destacó que López Obrador realizó ocho visitas a Badiraguato, municipio natal de líderes del Cartel de Sinaloa, lo que interpretó como una señal de vínculos estrechos con el crimen organizado.
«Por eso visitó Badiraguato 8 veces, por eso eliminó la seguridad en las carreteras y la sustituyó por patrullas de cartón, por eso gubernaturas y alcaldías están secuestradas por los delincuentes», señaló.
Conexiones con la oposición y estrategia internacional
Más allá del litigio fiscal que enfrentaron sus empresas, el tono del mensaje del empresario coincide con una narrativa impulsada por sectores de la oposición que buscan presentar a Morena como una «narcodictadura», en ocasiones acompañada de etiquetas como «comunista», con el fin de atraer la atención del gobierno de Estados Unidos.
Este enfoque se alinea con acciones recientes de políticos del PAN y del PRI, así como figuras como Carlos Alazraki y Juan Iván Peña Neder, quienes asistieron a la CPAC en Washington el 5 de febrero para promover la idea de que México está bajo el control de grupos delictivos, bajo el marco del denominado «narco terrorismo».
