El peso mexicano y la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) mostraron movimientos limitados en una jornada marcada por la expectativa ante la publicación de minutas de bancos centrales, en medio de un contexto de datos económicos mixtos. El índice S&P/BMV IPC cerró en 71,386.59 puntos, con una ligera baja del 0.13%, afectado por la baja liquidez derivada del feriado del Día de los Presidentes en Estados Unidos.
Estabilidad cambiaria en un entorno de cautela
En el mercado cambiario, la moneda nacional operó sin grandes variaciones, registrando una depreciación mínima del 0.02% frente a la sesión anterior, manteniéndose en torno a los 17.15 pesos por dólar. Según análisis de Monex, el tipo de cambio se ha movido dentro de un rango estrecho entre 17.10 y 17.22 unidades, reflejando una postura de espera por parte de los inversionistas.
Banco Base indicó que, aunque el peso se ha mantenido cerca de su mínimo anual, la tendencia alcista ha perdido fuerza debido a un incremento en la demanda de dólares y una disminución en las posiciones especulativas a favor del peso en el mercado de futuros de Chicago.
Indicadores internacionales y locales en el foco
El índice DXY, que mide el valor del dólar frente a una canasta de monedas, avanzó 0.21% en una sesión de bajo volumen. Algunos analistas consideran que la divisa estadounidense podría fortalecerse si se percibe una mejora en la política exterior de su gobierno.
En Estados Unidos, se esperan datos económicos relevantes como los pedidos de bienes duraderos, la producción industrial y el índice de precios PCE, clave para las decisiones de la Reserva Federal. En México, el foco está en las minutas del último comunicado del Banco de México sobre política monetaria, así como en cifras de servicios, comercio y el indicador oportuno de actividad económica.
Desempeño económico mixto en México
Actinver destacó que la reciente desaceleración inflacionaria tanto en México como en Estados Unidos ha contribuido a fortalecer al peso, apoyado además por diferenciales de tasas de interés favorables y una relativa estabilidad macroeconómica.
Por su parte, el Inegi reportó un crecimiento del 0.04% mensual en el empleo manufacturero en diciembre, poniendo fin a diez meses consecutivos de contracciones. No obstante, durante todo 2025, el empleo en este sector acumuló una caída del 1.98%, extendiendo a tres años la racha negativa. El subsector de equipo de cómputo y electrónicos mostró avances por el impulso de exportaciones con aranceles reducidos, mientras que la industria automotriz enfrentó mayores cargas impositivas.
En cuanto al consumo privado, el indicador oportuno sugiere un crecimiento del 1.09% en 2025, el más bajo desde la contracción de 2020, lo que apunta a una desaceleración moderada de la demanda interna.
