El consejero delegado de Meta, Mark Zuckerberg, admitió este miércoles que la empresa lamenta no haber implementado antes mecanismos efectivos para identificar a usuarios menores de 13 años en Instagram, durante su testimonio en un juicio de gran trascendencia en Los Ángeles, California.
Declaración histórica ante el jurado
Zuckerberg, de 41 años, compareció como testigo principal en el marco de una demanda colectiva interpuesta contra Meta y Google, acusadas de diseñar plataformas adictivas que afectan negativamente la salud mental de los jóvenes. Este caso podría sentar un precedente legal en cientos de litigios similares presentados por familias estadounidenses.
El fundador de la empresa matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp se mostró inicialmente cauto, pero conforme avanzó el interrogatorio, exhibió signos de incomodidad, moviendo la cabeza y gesticulando frente al jurado.
Presión sobre la verificación de edad
El abogado demandante, Mark Lanier, cuestionó con insistencia a Zuckerberg sobre los sistemas de verificación de edad en Instagram, señalando que una menor identificada como Kaley G.M. logró registrarse en la plataforma a los 11 años, a pesar de que la política oficial prohíbe el acceso a menores de 13.
Lanier destacó que las restricciones están ocultas en extensos términos de servicio, difíciles de comprender para un niño, y cuestionó la efectividad real de dichas políticas.
«Habría deseado que lo hubiésemos hecho antes»
Demanda por daños psicológicos
La joven demandante, Kaley G.M., de 20 años, afirma que el uso prolongado de YouTube desde los seis años y de Instagram desde los 11 le generó depresión, ansiedad, baja autoestima y pensamientos suicidas. También fue usuaria activa de TikTok y Snapchat desde edades tempranas.
El juicio, que se prolongará hasta finales de marzo, tiene como objetivo determinar si las plataformas de Meta y Google son legalmente responsables de los trastornos mentales derivados del uso compulsivo de sus servicios.
