Cruz Azul realizó una transformación ofensiva durante el mercado invernal, incorporando a dos nuevos atacantes tras la salida de Ángel Sepúlveda a Chivas. La institución celeste, conocida como La Máquina, buscaba reforzar su línea de ataque y cerró con las contrataciones de Christian Ebere y Nicolás Ibáñez, tras no concretar el ansiado fichaje de Miguel Borja.
Un ataque renovado para Larcamón
El técnico Nicolás Larcamón contaba inicialmente con Gabriel Fernández y Mateo Levy como opciones en la posición de centro delantero al arrancar el Clausura 2026. Sin embargo, con las nuevas incorporaciones, el cuerpo técnico amplió su arsenal ofensivo. La salida de Sepúlveda, figura goleadora desde el Apertura 2023, dejó un hueco que la dirigencia buscó llenar con jugadores de perfil ofensivo y versatilidad.
La llegada de Ebere, futbolista nigeriano con capacidad para actuar en todo el frente de ataque, fue la primera respuesta. Su registro se concretó rápidamente, y su debut llegó apenas 40 horas después de su arribo a México, en un partido contra Toluca.
Debut prometedor para Ebere
A pesar de su corto tiempo de adaptación, Christian Ebere tuvo un impacto inmediato. En su estreno, disputó un balón con la defensa escarlata que derivó en un rebote aprovechado por José Paradela para anotar el gol del empate 1-1. Su intensidad y presencia física fueron claves en el accionar ofensivo de Cruz Azul.
Ibáñez, efectividad desde el inicio
Nicolás Ibáñez, procedente de Tigres, se incorporó a último momento, apenas diez minutos antes del cierre de registros de la Liga MX. Su debut fue en la Concacaf Champions Cup, donde marcó un gol en la victoria sobre Vancouver FC. Tres días después, volvió a anotar, esta vez en el duelo de Liga MX ante su exequipo, firmando el 2-0 que sentenció el triunfo de La Máquina.
«La Máquina cambió de atacantes y en menos de una semana registró a dos refuerzos ante la imposibilidad de fichar a Miguel Borja»
