El arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, emitió un llamado a la sociedad civil para participar de manera incluyente en la construcción de un bien común, respetando el derecho a la vida de todas las personas, especialmente de los más vulnerables. En su mensaje dominical, difundido a través de las redes sociales de la Arquidiócesis, destacó que el respeto por la vida humana es fundamental para una convivencia digna.
La vida como fundamento del derecho
«El derecho a la vida de cada hombre y cada mujer, implica no solo que su vida sea cuidada, sino también respetada por todos, porque la única manera de vivir bien es cuidándose unos a otros», afirmó el prelado en su comunicado. Subrayó que sin el reconocimiento de este derecho primordial, no es posible garantizar de forma efectiva ninguna otra garantía social o legal.
El arzobispo señaló que la exclusión de Dios de la vida personal y colectiva conduce a caminos de opresión y muerte, y reiteró que el respeto por la vida propia y ajena es la base para ejercer cualquier otro derecho. Al sentir amenazada la vida de un ser querido, dijo, se comprende profundamente el valor inalienable de la existencia humana.
Un llamado a la unidad nacional
En el contexto del Día de la Bandera Nacional, González González hizo un llamado a la reflexión como punto de partida para lograr la unión que tanto se anhela en medio de una sociedad profundamente polarizada. Insistió en que la vida es un don divino y que, por ello, todos deben participar en el bien común sin dejar a nadie al margen.
«La vida es un don de Dios, por eso es necesario participar todos en un bien común, sin quedar nadie excluido», insistió en su comunicado oficial.
