En medio de una jornada marcada por narcobloqueos, incendios de vehículos y movilizaciones de fuerzas de seguridad tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», varios comunicadores fueron atacados en Sinaloa y Tamaulipas mientras realizaban labores informativas.
Agresión en Mazatlán contra reporteros del diario Noroeste
En la sindicatura de Villa Unión, en Mazatlán, dos periodistas de un medio local fueron interceptados por sujetos armados mientras cubrían la quema de tráileres y el bloqueo en el puente sobre el Río Presidio. De acuerdo con el testimonio del medio, los reporteros fueron golpeados, amenazados con armas de fuego y obligados a entregar sus equipos de trabajo.
Entre los objetos sustraídos se encuentran cámaras fotográficas, teléfonos móviles y pertenencias personales. Tras el ataque, ambos sufrieron lesiones y fueron trasladados bajo resguardo. El hecho ocurrió alrededor de las 12:30 horas, en un contexto de alta tensión en la zona.
Robo de vehículo a periodista en Reynosa
Paralelamente, en Reynosa, Tamaulipas, el comunicador Guadalupe Castorena, colaborador de un periódico regional, fue interceptado por presuntos miembros de un grupo criminal. Durante el incidente, fue despojado de su automóvil en medio de los bloqueos carreteros registrados en la frontera. No se reportaron lesiones físicas.
Despliegue militar en Sinaloa tras los ataques
Tras conocerse la agresión en Villa Unión, elementos del Ejército Mexicano fueron desplegados en la zona para reforzar la seguridad y restablecer el orden. Hasta el momento, no se ha informado sobre detenciones relacionadas con los ataques a los periodistas.
Los hechos se enmarcan en una escalada de violencia desatada tras el operativo federal que culminó con la neutralización del líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG).
México, entre los países más peligrosos para la prensa
Organizaciones dedicadas a la defensa de los derechos humanos y la libertad de expresión han señalado de forma recurrente que México es uno de los países más riesgosos para ejercer el periodismo, particularmente en contextos vinculados al crimen organizado.
Los expertos advierten que situaciones como los narcobloqueos aumentan la exposición de los reporteros a actos de violencia, mientras que la impunidad en casos contra comunicadores persiste en la mayoría de los casos.
«La situación registrada este domingo vuelve a encender las alertas sobre las condiciones de seguridad para quienes realizan labores informativas en zonas de alto riesgo.»
