El gobernador de Texas, Greg Abbott, dio a conocer este martes un refuerzo de fuerzas de seguridad en la frontera con México, justificado por la creciente ola de violencia en territorio mexicano tras la eliminación del líder del Cartel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como ‘El Mencho’.
Despliegue fronterizo por amenaza de inseguridad
«Desplegué a agentes del Departamento de Seguridad Pública (DPS), Texas Rangers y Agentes especiales para asegurar la frontera contra la violencia de los cárteles antes de que llegue a nuestras comunidades», declaró el mandatario republicano en su perfil de la plataforma X.
El estado de Texas comparte más de 2 mil kilómetros de frontera con México, lo que representa casi la mitad del límite entre ambos países. Este despliegue se enmarca en una estrategia preventiva, aunque la mayor parte de los episodios violentos se han concentrado en zonas del interior mexicano, particularmente en Guadalajara y Puerto Vallarta, en el estado de Jalisco, lejos de la línea fronteriza.
Reacción a la muerte de un capo
El fallecimiento de ‘El Mencho’, considerado el narcotraficante más buscado en México, ocurrió el domingo durante un operativo militar en Tapalpa, Jalisco. Las autoridades mexicanas confirmaron que contaron con información estratégica proporcionada por Estados Unidos.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, indicó en entrevista con Fox News que la acción fue «llevada a cabo con éxito por las autoridades mexicanas» y destacó la cooperación de inteligencia estadounidense. Asimismo, el gobierno estadounidense advirtió a los cárteles sobre las «graves consecuencias» si se atenta contra ciudadanos de Estados Unidos, aunque por ahora no se reportan víctimas norteamericanas.
Ola de violencia en territorio mexicano
Tras la muerte del capo, se desató una oleada de ataques en casi un tercio de los estados del país. Según cifras oficiales, el saldo incluye 25 militares, un vigilante y un agente de la Fiscalía General de Jalisco fallecidos, así como 30 integrantes del CJNG abatidos.
Los actos delictivos han incluido alrededor de 85 bloqueos en carreteras federales, incendios de vehículos, y ataques a gasolineras, tiendas y bancos, evidenciando una escalada de represalia entre células criminales por el control del territorio.
