El noreste de Estados Unidos enfrentó ayer una de las tormentas de nieve más intensas de los últimos diez años, que afectó desde Maryland hasta Maine, dejando fuertes vientos, alertas de ventisca y más de 60 centímetros de acumulación en varias zonas. El fenómeno climático obligó a millones de personas a permanecer en sus hogares, mientras se suspendieron servicios esenciales como el transporte público, escuelas y actividades comerciales.
Impacto masivo en la vida cotidiana
Las autoridades de Nueva York declararon emergencia, interrumpieron la circulación vehicular y cerraron escuelas, marcando el primer «día de nieve a la antigua» en la ciudad en seis años. Incluso la Organización de las Naciones Unidas pospuso una sesión del Consejo de Seguridad debido a las condiciones extremas. Millones de familias enfrentaron interrupciones en el suministro eléctrico y dificultades para desplazarse.
El Servicio Meteorológico Nacional calificó la tormenta como un «clásico ciclón bomba frente a la costa noreste», un fenómeno que se produce cuando el aire ártico frío desciende y choca con masas de aire más cálidas, generando una rápida intensificación de la presión atmosférica.
Fenómeno natural de poder y belleza
A pesar del alto riesgo para más de 40 millones de personas en la costa este, los expertos en meteorología destacaron la magnitud y el aspecto visual impresionante del evento climático. «Los meteorólogos quedaron maravillados con su combinación de poder y belleza», se destacó en el reporte.
Entre las escenas más llamativas, destacó la aparición de Robert John Burck, quien, sin temor al frío extremo, ofreció su espectáculo habitual en Times Square completamente desnudo, desafiando las temperaturas bajo cero.
