El gobierno de Rusia está analizando propuestas para brindar apoyo en materia de suministro de combustible a Cuba, según declaró el viceprimer ministro Alexander Novak, citado por la agencia estatal RIA. La información fue dada a conocer en medio de una creciente crisis energética en la isla caribeña, exacerbada por las restricciones impuestas por Estados Unidos al acceso de petróleo a Cuba.
Apoyo internacional en medio de la escasez
El Ministerio de Asuntos Exteriores ruso ya había anunciado anteriormente su intención de proporcionar ayuda material a Cuba para contrarrestar lo que describió como un intento de Washington de aislar energéticamente al país. Paralelamente, Canadá reveló que está elaborando un plan de asistencia, aunque aún no ha detallado su contenido. «Estamos preparando un plan de ayuda. En este momento no estamos preparados para dar más detalles sobre el anuncio», afirmó la ministra de Asuntos Exteriores canadiense, Anita Anand.
La crisis en Cuba ha desencadenado severas interrupciones en los servicios básicos, con escasez de combustible que ha impactado el transporte y generado cortes prolongados de electricidad. El aumento en los precios de alimentos y servicios también ha sido reportado como consecuencia directa de la limitación en el suministro energético.
Presión de Estados Unidos y reacciones globales
La administración del presidente Donald Trump ha intensificado su política de bloqueo energético hacia Cuba, extendiendo las restricciones incluso al petróleo proveniente de Venezuela. Esta medida ha sido interpretada por expertos de la Oficina de Derechos Humanos de la ONU como parte de un enfoque imperialista, particularmente tras la incursión militar estadounidense que derivó en la captura del expresidente venezolano Nicolás Maduro en enero.
«Cuba fracasará muy pronto», dijo Trump, argumentando que Venezuela ya no envía petróleo ni recursos financieros a la isla.
La ONU ha advertido que, sin una respuesta urgente a las necesidades energéticas de Cuba, podría desatarse una crisis humanitaria. Canadá ha expresado su preocupación por este escenario, señalando que monitorea de cerca la situación y reconoce «el riesgo creciente de una crisis humanitaria» en el país.
Contexto geopolítico y tensiones regionales
Las acciones de la administración Trump han generado tensiones no solo con Cuba, sino también con aliados tradicionales como Canadá. Diferencias sobre aranceles comerciales, la postura de Trump hacia Groenlandia y las declaraciones del primer ministro Mark Carney sobre la necesidad de que las «potencias medias» se unan frente a la hegemonía estadounidense han marcado un deterioro en las relaciones bilaterales.
Novak destacó que el mercado petrolero ruso se mantiene estable y que, bajo las condiciones actuales, aumentar la producción de petróleo resulta beneficioso para el desarrollo de su industria energética, lo que podría facilitar futuras exportaciones a países como Cuba.
