Arly Velásquez, único mexicano que competirá en los Juegos Paralímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026, lanzó un contundente llamado de atención durante su ceremonia de abanderamiento, al exponer la escasa o nula ayuda oficial que ha recibido a lo largo de su trayectoria deportiva. El acto tuvo lugar el miércoles, donde fue investido por Rommel Pacheco, titular de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade), quien le entregó la bandera nacional como símbolo de representación del país.
Un legado construido con esfuerzo y autogestión
Velásquez, originario de Quintana Roo y de 37 años de edad, se prepara para participar en sus quintos Juegos Paralímpicos de Invierno, una constancia que mantiene desde la edición de 2010. Competirá en la disciplina de para esquí alpino, en la modalidad sentada, en las pruebas de descenso libre, slalom gigante y supergigante, programadas para el 7, 9 y 13 de marzo en el centro Tofane, en Cortina d’Ampezzo.
Durante su discurso, Velásquez destacó que su presencia en los juegos no es producto del azar, sino de una carrera forjada con disciplina, resiliencia y constante reinversión personal.
“Para mí, hoy no es solamente un protocolo. Recibir para mí la bandera de México rumbo a mis quintos Juegos Paralímpicos es un honor profundo. Lo digo como alguien que ha dedicado 17 años de su vida a construir, sostener y defender un proyecto deportivo que muchas veces ha dependido más de la convicción que de la estructura. Este momento no empezó hoy, empezó hace muchos inviernos, muchas competencias, muchos viajes autogestionados, muchos entrenamientos financiados con creatividad, con personas que creen y con una determinación que nunca ha negociado su rumbo”
, afirmó.
El alto rendimiento no debe depender del altruismo
El atleta paralímpico hizo un llamado directo a las instituciones, al señalar que el éxito deportivo no puede sostenerse únicamente con el apoyo voluntario de personas comprometidas.
“Ningún entrenador, ningún especialista, ningún aliado debería de tener que regalar su trabajo para que México pueda competir. El alto rendimiento no debería sostenerse por altruismo. Debería sostenerse por convicción institucional y por visión de país”
, expresó con firmeza.
Velásquez subrayó que el talento y los resultados en el deporte paralímpico mexicano son evidentes, pero requieren de una estructura sostenida que vaya más allá de los momentos de mayor visibilidad mediática. A pesar de su trayectoria, reconoció que aún es considerado un atleta en desarrollo, lo que calificó como contradictorio.
Éxitos internacionales y aspiraciones futuras
Con más de 150 competencias internacionales, 21 podios y 11 medallas de oro —6 de ellas en los últimos dos años—, Velásquez afirmó que ya no necesita demostrar su nivel.
“Después de cinco Juegos Paralímpicos, 17 años de carrera deportiva, más de 150 carreras internacionales, 21 podios, 11 de ellos oro, los últimos seis oros en los últimos dos años. Yo también sigo creyendo en el desarrollo. Pero también creo que el alto rendimiento se construye reconociendo el nivel en el que ya estamos. Y no hay que demostrarlo”
.
El deportista manifestó su disposición para competir en el circuito de la Copa Mundial y elevar aún más el estándar del deporte paralímpico en México, siempre que cuente con acompañamiento institucional.
“Estoy listo para hacerlo. Y estoy listo también para compartir ese camino de manera más fuerte, más estratégica y más acompañado”
, concluyó, agradeciendo a quienes han creído en su proyecto y convocando a nuevos aliados.
¡Viva México! ¡Viva México! ¡Viva México, campeones! Porque somos campeones
, gritó al finalizar.
