Frustración y ansiedad se apoderaron de decenas de miles de viajeros que permanecen atrapados en distintas zonas del Medio Oriente, tras el cierre prolongado del espacio aéreo debido a la escalada militar en la región. El conflicto, que se intensificó tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán el sábado, ha interrumpido por cuarto día consecutivo el tráfico aéreo comercial, afectando gravemente las operaciones en múltiples países.
Colapso en el transporte aéreo regional
Según datos de Cirium, empresa especializada en análisis de aviación, cerca del 55 por ciento de los vuelos programados en la región —aproximadamente 18 mil— han sido cancelados desde el inicio de los enfrentamientos. Naciones como Irán, Irak, Israel, Qatar, Baréin, Kuwait y Siria mantienen sus espacios aéreos cerrados, mientras que Arabia Saudí ha suspendido rutas cercanas a zonas de conflicto. Emiratos Árabes Unidos implementó un cierre parcial, y Jordania restringió los vuelos entre media tarde y las seis de la mañana. Solo Omán ha mantenido su espacio aéreo operativo.
La geografía estratégica del conflicto ha agravado la crisis: aeropuertos clave como los de Dubái y Doha, que sirven como hubs internacionales entre Europa, Asia y África, han quedado fuera de servicio, afectando no solo a viajeros locales, sino también a pasajeros con conexiones globales.
Escapatorias de lujo y falta de apoyo diplomático
Ante la escasez de vuelos comerciales, algunos viajeros con recursos están recurriendo a opciones privadas. La demanda de vuelos chárter ha aumentado drásticamente, con tarifas que alcanzan hasta los 200 mil euros (232 mil dólares) para rutas hacia Europa, consideradas seguras por estar fuera del alcance de los ataques con drones y misiles iraníes.
El Departamento de Estado de Estados Unidos informó que está coordinando activamente el uso de aeronaves militares y privadas para evacuar a ciudadanos estadounidenses. Sin embargo, el embajador estadounidense en Israel, Mike Huckabee, declaró en redes sociales que la sede diplomática en Jerusalén “no está en condiciones de evacuar o ayudar directamente a los estadunidenses a salir de Israel”, lo que ha generado preocupación entre los afectados.
Impacto en otras formas de transporte
El caos no se limita al tráfico aéreo. Cruceros turísticos han sido incapaces de desembarcar pasajeros o modificar sus rutas debido a la imposibilidad de navegar por el estrecho de Ormuz, punto estratégico bloqueado por la tensión militar. Mientras tanto, miles de personas aguardan en aeropuertos y hoteles, sin certeza sobre cuándo podrán regresar a casa.
“Dicen: ‘salgan’, pero ¿cómo esperan que salgamos cuando el espacio aéreo está cerrado?”, señaló Odies Turner, chef de 32 años originario de Dallas, Texas, que estaba atorado en Doha, Qatar.
