El informe de empleo privado elaborado por ADP reveló que en febrero se generaron 63,000 nuevos puestos de trabajo en Estados Unidos, una cifra que superó las previsiones de los analistas, aunque los datos de enero fueron ajustados significativamente a la baja.
Revisión a la baja en cifras anteriores
La lectura revisada para enero mostró un incremento de apenas 11,000 empleos, muy por debajo de la cifra inicialmente reportada. Este ajuste contrasta con el crecimiento esperado por economistas encuestados por Reuters, quienes anticipaban un alza de 50,000 plazas laborales en febrero tras los 22,000 registrados originalmente en enero.
Antes del informe clave de la BLS
El reporte de ADP, elaborado en colaboración con el Laboratorio de Economía Digital de Stanford, antecede al más influyente informe de nóminas no agrícolas que publica la Oficina de Estadísticas Laborales (BLS). Pese a su reconocimiento, ADP ha tenido una trayectoria irregular como indicador anticipado de los datos oficiales.
Según proyecciones de Reuters, se espera que las nóminas no agrícolas hayan aumentado en 59,000 empleos en febrero, tras los 130,000 del mes previo. En tanto, las nóminas privadas podrían haber sumado 65,000 puestos, luego de los 172,000 de enero. La tasa de desempleo se prevé estable en 4.3 por ciento.
Contexto económico y presión inflacionaria
El mercado laboral estadounidense ha mostrado signos de estabilización tras las fluctuaciones del año anterior, atribuidas a la incertidumbre generada por las políticas arancelarias. Recientemente, la Corte Suprema de EE.UU. eliminó los aranceles generales impuestos por Donald Trump bajo una ley de emergencia nacional.
En respuesta, Trump estableció un gravamen global del 10% por 150 días, anunciando posteriormente un posible aumento al 15 por ciento. Este escenario, junto con el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, ha impactado los mercados energéticos.
«Se considera que la estabilidad del mercado laboral y la inflación aún alta animarán a la Reserva Federal (Fed) a mantener las tasas de interés sin cambios este mes.»
El alza en los precios del petróleo y del gas natural ha llevado a los inversionistas a reducir sus expectativas de recortes de tasas en 2026. Las probabilidades de una reducción en junio han disminuido notablemente. En enero, la Fed mantuvo su tasa de referencia en un rango del 3.5% al 3.75 por ciento.
