Catorce ciudadanos originarios de Mazatlán, Sinaloa, arribaron la mañana de este jueves al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México tras permanecer varados en Jordania debido a la escalada de violencia en Medio Oriente. El grupo, que se encontraba de turismo en la región, logró salir de la zona de riesgo después de días de incertidumbre y se prevé que por la tarde emprendan su viaje de regreso a su ciudad natal.
Salida autónoma de la zona de conflicto
A pesar de que funcionarios del Gobierno del Estado afirmaron haber brindado apoyo logístico para facilitar el regreso de los mexicanos, los propios afectados aseguraron que su salida se concretó gracias a gestiones personales. En un mensaje de audio enviado a medios, expresaron:
«Los 14 llegamos a Ciudad de México pero en diferentes vuelos, hoy llegamos a las cinco de la tarde, primeramente Dios. Fuimos ignorados totalmente, llegamos por nuestra propia cuenta; el gobierno ni se ha dado cuenta, seguimos igual, pero gracias a Dios a un paso de volver»
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Trayectoria dividida y obstáculos fronterizos
El grupo quedó atrapado en Amán, Jordania, desde el 28 de febrero, cuando se suspendieron vuelos comerciales por los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. Ocho de ellos lograron abordar vuelos hacia Madrid de manera independiente. Los seis restantes intentaron salir por vía terrestre hacia El Cairo, Egipto, siguiendo una ruta que, según indicaron, les fue recomendada por la Embajada de México en Jordania.
Sin embargo, fueron impedidos de continuar su tránsito al no contar con visa egipcia y fueron obligados a descender del autobús en la frontera. Tras regresar a la península del Sinaí, encontraron refugio en un hotel donde pudieron recuperarse y gestionar los documentos necesarios para continuar su viaje.
Reencuentro inminente con sus familias
Después de superar múltiples complicaciones migratorias y logísticas, los 14 mazatlecos consiguieron vuelos con destino a México. Su llegada al país marca el fin de una experiencia que vivieron con angustia y desamparo, y ahora aguardan con expectativa el reencuentro con sus seres queridos en Mazatlán.
