Ante el incremento en la demanda de productos marinos durante la temporada de cuaresma 2026, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) lanzó una serie de recomendaciones para ayudar a los consumidores a identificar pescados y mariscos que presenten signos de deterioro. La dependencia advierte que el consumo de alimentos en mal estado puede provocar graves intoxicaciones y afectaciones gastrointestinales en miles de familias mexicanas.
Claves para detectar productos marinos en mal estado
Profeco intensificó sus acciones de vigilancia en mercados, tianguis y supermercados de todo el país, y detalló los indicadores más confiables para reconocer la frescura de los productos del mar. Entre las principales señales están: verificar la limpieza del establecimiento, así como la existencia de equipos de refrigeración y básculas con certificación oficial. En el caso de productos congelados, es fundamental revisar la fecha de caducidad antes de adquirirlos.
Otro aspecto clave es el olor: «un pescado fresco huele a mar, nunca agrio o amargo». Además, al presionar ligeramente la carne, esta debe ser firme y recuperar su forma de inmediato. La Profeco recomienda realizar estas observaciones antes de realizar el pago, ya que permiten detectar deterioro temprano y prevenir riesgos para la salud.
Características visuales que indican frescura
El estado físico de los mariscos y pescados ofrece pistas claras sobre su calidad. Para los camarones, el aspecto ideal es traslúcido y brillante. En el caso de moluscos bivalvos como ostiones y mejillones, las conchas deben estar cerradas, sin fracturas y reaccionar al tacto, lo que indica que aún están vivos.
Los filetes de pescado deben presentar un color brillante, sin manchas verdosas o amarillas en los bordes. Mientras que el pescado entero debe tener ojos claros y brillantes, agallas de tonalidad rosada o rojiza, y escamas bien adheridas al cuerpo. La ausencia de estas características es una señal de alerta.
«Revisar estos detalles protege la salud familiar y también ayuda a exigir mejor manejo sanitario en puntos de venta»
La dependencia federal insiste en que, ante cualquier anomalía visible o sensorial, lo más seguro es rechazar el producto y optar por otro que cumpla con los estándares de frescura, especialmente al preparar platillos tradicionales de cuaresma en el hogar.
