El canciller de Rusia, Serguéi Lavrov, junto con su contraparte de los Emiratos Árabes Unidos, instaron a cesar todas las acciones hostiles dirigidas contra Irán y los países que integran el Golfo Pérsico. Ambas naciones coincidieron en que solo mediante una estrategia diplomática renovada será posible asegurar la estabilidad y la paz sostenible en la zona.
Llamado urgente a la calma regional
En una declaración conjunta, los ministros de Relaciones Exteriores subrayaron la necesidad de frenar cualquier tipo de agresión que ponga en riesgo la integridad de los Estados del Golfo. Destacaron que la escalada de tensiones afecta no solo a la seguridad local, sino también a los intereses globales, por lo que exigieron un enfoque multilateral y pacífico.
Búsqueda de soluciones diplomáticas duraderas
Las autoridades rusas y emiratíes enfatizaron que la vía del diálogo es indispensable para prevenir futuros conflictos. Ambos países se comprometieron a fortalecer los esfuerzos diplomáticos con naciones de la región con el fin de construir una arquitectura de seguridad regional que garantice la convivencia pacífica a largo plazo.
