La prolongación de la interrupción del tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz podría desencadenar un fuerte repunte en los precios del crudo, con proyecciones que alcanzan los 150 dólares por barril, según advirtieron especialistas en mercados energéticos. El conflicto en Irán ha afectado gravemente el suministro de petróleo desde el Golfo, reduciendo en 15 millones de barriles diarios las exportaciones de la región.
Impacto en la oferta global
Wood Mackenzie, firma consultora especializada, indicó que los países del Golfo producen en conjunto unos 20 millones de barriles diarios de líquidos, de los cuales 15 millones ya no están disponibles en el mercado internacional. Este desabasto ocurre en un contexto de demanda mundial estimada en 105 millones de barriles diarios, lo que obligaría a una contracción del consumo para restablecer el equilibrio.
«Los países del Golfo producen en total 20 millones de bpd de líquidos, y 15 millones de bpd de exportaciones han sido retirados del mercado mundial», explicó la empresa, que proyecta un aumento del precio del Brent a al menos 150 dólares por barril en las próximas semanas. Además, no descartó que el valor llegue a los 200 dólares durante 2026.
Consecuencias para Europa
El Viejo Continente enfrenta una situación particularmente crítica, ya que las refinerías del Golfo abastecen el 60% del combustible para aviones y el 30% del diésel que consume. La dependencia energética de esta región hace que cualquier interrupción prolongada tenga efectos severos en su cadena de suministro.
«Mucho dependerá de cuánto dure el conflicto, cuánto tiempo permanezca cerrado el estrecho de Ormuz y si la Marina de los Estados Unidos puede garantizar el paso seguro de los buques escoltando a los barcos», señalaron los expertos.
Advertencias de Aramco y amenazas de Irán
Amin Nasser, director ejecutivo de Aramco, calificó la actual crisis como «la mayor a la que se ha enfrentado la industria del petróleo y el gas de la región», y advirtió que las consecuencias serán más severas cuanto más tiempo dure la interrupción. Por su parte, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció que no permitirá la exportación de «ni un litro de petróleo» desde Medio Oriente si continúan los ataques atribuidos a Estados Unidos e Israel.
Ante esta amenaza, el presidente Donald Trump respondió con una advertencia directa: Estados Unidos actuaría con mayor fuerza si Irán bloquea las exportaciones energéticas de una zona clave para la economía global.
