Orlando Muñoz Flores y Laura Alexa Hernández Balboa, regidores del municipio de Cadereyta de Montes, ofrecieron una disculpa pública formal a la presidenta municipal Astrid Ortega Vázquez, en cumplimiento de la sentencia dictada por el Tribunal Electoral del Estado de Querétaro (TEEQ) en el expediente TEEQ-PES-10/2025.
Primera sentencia de este tipo en la entidad
Este caso marca un precedente en Querétaro, al ser la primera ocasión en que se ordena una disculpa pública por violencia política contra las mujeres en razón de género. La sanción se derivó de declaraciones emitidas durante una rueda de prensa el 25 de agosto de 2025, en la que ambos regidores realizaron acusaciones contra la alcaldesa morenista que el tribunal consideró como expresiones basadas en estereotipos de género.
«en cumplimiento a lo ordenado por el Tribunal Electoral del Estado de Querétaro, en la sentencia del expediente TEEQ-PES-10/2025, ofrezco una disculpa pública a la Presidenta Municipal del Ayuntamiento de Cadereyta de Montes, de Querétaro, porque las expresiones que realicé en la rueda de prensa del 25 de agosto de 2025 son estereotipos de género que provocaron violencia política contra las mujeres en razón de género en detrimento de la Presidenta Municipal», leyeron.
Disculpa leída sin comentarios adicionales
La disculpa se realizó durante una rueda de prensa celebrada en un restaurante de la localidad, donde ninguno de los regidores pronunció palabras extra a las establecidas por la sentencia. Ambos argumentaron que el fallo judicial les prohíbe emitir cualquier expresión, símbolo o declaración adicional a las contenidas en el texto oficial.
Según el dictamen, esta acción busca no solo reparar el daño a la funcionaria, sino también servir como medida pedagógica dirigida tanto a los propios servidores públicos como a la ciudadanía, con el fin de prevenir futuros actos de violencia política por razón de género.
Un llamado a la erradicación de la violencia de género
La sentencia subraya la importancia de erradicar prácticas que perpetúan la desigualdad y discriminación contra las mujeres en la esfera política, recordando que este tipo de conductas reproducen patrones históricos de exclusión y violencia. Durante el evento del 25 de agosto, los regidores habían acusado a Ortega de ejercer violencia política de género y también realizaron señalamientos contra su hermano, relacionados con la organización de la feria municipal.
