En una declaración realizada durante una conferencia de prensa frente al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, el representante permanente de Irán ante la ONU, Amir Saeid Iravani, aseguró que su país no tiene intención de cerrar el estrecho de Ormuz, vía marítima clave por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial.
Postura defensiva ante tensiones regionales
«No vamos a cerrar el estrecho de Ormuz, pero es nuestro derecho inherente preservar la paz y seguridad en esta vía marítima», afirmó Iravani, haciendo énfasis en que la actual tensión en la zona responde directamente a las acciones ofensivas de Estados Unidos contra Irán, a las que calificó como una estrategia para debilitar la estabilidad regional del país persa.
Esta aclaración surge tras la reciente orden emitida por el nuevo líder supremo iraní, Mojtaba Jamenei, quien este jueves instruyó mantener bloqueado el estratégico paso marítimo, decisión que ya ha generado una parálisis casi total del tráfico comercial en la zona.
Escalada militar y consecuencias económicas
Los ataques aéreos coordinados entre Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes continúan por segundo semana, generando una creciente escalada en el conflicto regional. En respuesta, Jamenei amenazó con intensificar los contraataques contra las bases militares estadounidenses en la región.
El endurecimiento del conflicto ha tenido un impacto inmediato en los mercados energéticos internacionales. El precio del petróleo de Texas registró un alza del 9,72 %, alcanzando los 95,73 dólares por barril, reflejando la preocupación global por la interrupción del flujo energético a través del estrecho de Ormuz.
