Alrededor de 80 mil asistentes vibraron con la edición 26 del Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino, que transformó el Estadio GNP en una explosión sonora y cultural con 60 agrupaciones en cinco escenarios. La jornada inaugural marcó el regreso del festival tras un año de ausencia, ofreciendo una experiencia inmersiva que fusionó música, arte visual, lucha libre y comedia en una celebración multidisciplinaria.
Actuaciones que encendieron el escenario
La energía del público se encendió desde la primera presentación de Planta Industrial, dando inicio a una jornada llena de diversidad musical. Bandas como Margaritas Podridas, Cuco, Airbag, Erin Memento, Marco Mares, MC Davo y Carlos Sadnes conquistaron distintos escenarios, mientras que Orqueska International, Enanitos Verdes y Love of Lesbian dominaron el escenario principal. Aunque Alcalá Norte tuvo baja afluencia, su conexión con la afición de los Toros Neza —evidente en sus playeras con el nombre de Antonio Mohamed— generó identificación y apoyo del público.
El debut de Madre Perla en la Carpa Intolerante, con Cecilia Toussaint, Alfonso André, Federico Fong y José Manuel Aguilera, fue uno de los momentos más esperados, destacando por su historia, precisión y talento. También sorprendieron Los Viejos y Los Pream, mientras que Nacho Vegas cautivó con sus canciones íntimas que iluminaron la penumbra del primer día. Juanes recibió una ovación masiva al ser coreado en éxitos como «La camisa negra» y «A Dios le pido», y Enjambre demostró su potencia escénica con una hora de actuación que resumió casi dos décadas de trayectoria.
Tecnología y arte visual elevan la experiencia
El escenario principal incorporó pantallas IMAX que potenciaron la experiencia visual, permitiendo una inmersión total desde cualquier punto del recinto. El diseño escenográfico, con un proscenio ampliado y flujos mejorados entre escenarios, optimizó la movilidad y el disfrute del público. La propuesta visual del cartel, creada por Primate (Alexis Yasky e Iván Krassoievitch), se basó en «trazos sin principio ni final que flotan e interactúan rítmicamente», una imagen abierta a múltiples interpretaciones: desde un diagrama energético hasta una escritura extraterrestre.
Entretenimiento más allá de la música
El festival amplió su oferta con actividades paralelas que reforzaron su esencia multidisciplinaria. El CMLL instaló un cuadrilátero de lucha libre lleno de misticismo, donde gladiadores contemporáneos desataron furia y emoción. Por otro lado, Casa Comedy reunió a los mejores standuperos del momento, convirtiendo la tarde en una catarsis de risas. Ambos espacios, el ring y el micrófono, equilibraron fuerza física y agudeza verbal, trascendiendo la experiencia musical.
Entre las novedades destacó el lanzamiento del álbum de estampas oficial de la edición 26, disponible en puntos de Merch Festival con siete sobres para coleccionar e intercambiar. También se inauguró Zona Burgerlandia, un concepto gastronómico curado junto al influencer Marcello Lara (Burgerman), que atrajo grandes filas de asistentes. Además, hubo largas esperas para obtener autógrafos de artistas como White Lies, Enjambre, Madre Perla, Marco Mares, MC Davo y Trueno.
Cierre con artistas internacionales y nacionales
Para el cierre del Vive Latino 26, el cartel incluyó presentaciones de Liran’Roll, La Malcrada, Tom Morello, Rich Mafia, Los Fabulosos Cadillacs, Steve Aoki, The Smashing Pumpkins y la controvertida Banda Machos. Durante la jornada sabatina, aún estaban por presentarse Lenny Kravitz, Maldita Vecindad, John Fogerty, Cypress Hill y El Gran Combo de Puerto Rico, quienes prometían hacer brillar el asfalto del Estadio GNP con sus actuaciones.
«Es el festival que más queremos», expresó Francisco, un asistente que ha estado en «23 festivales, sólo me he perdido tres».
