Se han intensificado los ataques con drones contra refinerías y yacimientos de petróleo y gas en varios países de Medio Oriente, incluyendo Irán, Catar, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, como parte del conflicto regional que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. Los incidentes afectan directamente la producción y exportación de hidrocarburos, poniendo en riesgo el suministro global y elevando las tensiones en torno al estratégico estrecho de Ormuz.
Escalada de ataques desde febrero
La ofensiva comenzó el 28 de febrero, cuando Estados Unidos e Israel llevaron a cabo ataques aéreos contra instalaciones petroleras iraníes. Desde entonces, Irán ha respondido con ataques de drones a infraestructuras clave en Arabia Saudita, Catar y Emiratos Árabes. Hasta el 19 de marzo, se han registrado múltiples impactos en zonas industriales vitales para la industria energética regional.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que se realizarán más ofensivas si Irán continúa bloqueando el estrecho de Ormuz, vía marítima por donde transita una parte significativa del petróleo mundial.
Impacto en Arabia Saudita y Catar
El 19 de marzo, un dron impactó la refinería Samref en Yanbu, Arabia Saudita, operada por Aramco y una filial de ExxonMobil. La instalación, con capacidad para procesar más de 400,000 barriles diarios, sufrió daños cuya magnitud aún se evaluaba. Yanbu es clave como alternativa de exportación frente a la inestabilidad en el estrecho de Ormuz.
En Catar, el complejo industrial y puerto de exportación de gas licuado de Ras Lafan ha sido blanco de múltiples ataques iraníes. El último, también el 19 de marzo, dejó “daños considerables” y provocó incendios que fueron controlados por las autoridades. Qatar Energy, empresa estatal, confirmó los hechos.
Confrontación por el yacimiento de South Pars
Los ataques a Ras Lafan fueron una represalia por acciones israelíes contra el yacimiento de gas South Pars-North Dome, que Irán comparte con Catar. El 18 de marzo, fuerzas israelíes lanzaron dispositivos que causaron incendios en la sección iraní del campo. Este yacimiento alberga la mayor reserva de gas conocida del mundo y abastece cerca del 70% del gas natural de Irán.
Ante la escalada, Donald Trump amenazó con destruir “la totalidad del yacimiento” si Irán continuaba atacando a Catar.
Ataques a infraestructura crítica en Irán
El 14 de marzo, Estados Unidos atacó la isla de Jark, desde donde se realiza cerca del 90% de las exportaciones de crudo iraní. Ubicada a 30 kilómetros de la costa, la isla no reportó víctimas, y las exportaciones continuaron con normalidad, según fuentes iraníes. Trump reiteró que destruiría su infraestructura si Irán persiste en bloquear el estrecho de Ormuz.
Otros focos de tensión en la región
La refinería de Ras Tanura, en Arabia Saudita, con capacidad de 550,000 barriles diarios, ha sufrido varios ataques, uno de los cuales provocó un incendio y cierre parcial tras ser impactada por drones iraníes. Asimismo, en la segunda semana de marzo, la refinería de Ruwais, en Emiratos Árabes Unidos y considerada la cuarta más grande del mundo, suspendió operaciones preventivamente tras un ataque en la zona. La empresa estatal Adnoc confirmó la medida.
