Raúl Jiménez se vio envuelto en una montaña rusa de emociones el 3 de julio de 2025, luego de celebrar un gol que aseguró el pase de la Selección Mexicana a la final de la Copa Oro, para después enterarse del trágico fallecimiento de Diogo Jota, su excompañero en el Wolverhampton, quien perdió la vida en un accidente automovilístico ocurrido en la madrugada de ese mismo día.
El futbolista portugués de 28 años falleció tras quedar atrapado junto a su hermano, André Silva, en un coche incendiado. Este suceso conmovió profundamente al entorno del fútbol y especialmente a quienes tuvieron cercanía con Jota, entre ellos Jiménez, con quien compartió dos temporadas en el Wolverhampton y una destacada campaña en 2019-2020.
Palabras cargadas de emoción
En una historia publicada en su cuenta de Instagram, Raúl Jiménez expresó su consternación:
«Es difícil recibir este tipo de noticias y sigo sin poder creerlo. Un excelente compañero, amigo y sobre todo, un gran padre. Gracias por todo amigo, siempre te recordaremos. Abrazo hasta el cielo».
Un legado en el campo
Durante su etapa en el Wolverhampton (2018-2020), Jiménez y Jota forjaron una estrecha amistad que trascendió lo profesional. En la temporada 2019-2020, Raúl anotó 17 goles en la Premier League, 10 en la Europa League y sumó 10 asistencias totales, consolidando una de las mejores fases de su carrera. Esta pérdida representa no solo un vacío en el fútbol, sino en la vida personal de quienes lo conocieron.
